Cuba condena ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, mientras pierde a un aliado clave
El gobierno cubano reaccionó con enérgicas declaraciones este sábado a los ataques militares conjuntos ejecutados por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, posicionándose al lado de su aliado histórico en Medio Oriente y denunciando la operación como una violación del derecho internacional.
El presidente Miguel Díaz-Canel expresó en su cuenta de X que los bombardeos «arruinan por segunda ocasión los esfuerzos de la diplomacia en relación con la cuestión nuclear, y ponen en peligro la paz y la seguridad regional e internacional». El mandatario cubano calificó los ataques como «una flagrante violación del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU» e hizo un llamamiento urgente a la comunidad internacional para «actuar de inmediato para detener esta agresión y una escalada, por sus impredecibles consecuencias».

Imagen/ Martí Noticias
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) emitió una declaración oficial en la que secundó la postura de Díaz-Canel, asegurando que las acciones militares «boicotean deliberadamente los esfuerzos de la diplomacia internacional». El canciller Bruno Rodríguez Parrilla reiteró que los bombardeos constituyen «una clara transgresión del Derecho Internacional y de la Carta de la ONU», en un momento en que se desarrollaban conversaciones sobre el programa nuclear iraní.
Una alianza de más de cuatro décadas
La Habana fue uno de los primeros gobiernos en reconocer a la nueva República Islámica en 1979, y desde entonces ha mantenido una estrecha relación con Teherán, no solo en el plano diplomático sino también en apoyos concretos, según han señalado expertos. La visita de Díaz-Canel a Irán en diciembre de 2023 fue la más reciente muestra de una alianza que ha incluido cooperación en materia energética, tecnológica y militar.
Reacciones en la oposición: «Cuba pierde otro aliado autocrático»
El ataque contra Irán ha generado también reacciones entre voces de la oposición cubana, que consideran que el impacto trasciende Medio Oriente y afecta directamente al entramado de alianzas que sostiene al régimen cubano.
Manuel Cuesta Morúa, presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, afirmó a Martí Noticias que la operación representa un debilitamiento del llamado eje autocrático internacional. «Para Cuba representa la pérdida de otro aliado autocrático… el eje de la autocracia se va destruyendo», sostuvo. Cuesta Morúa añadió que Irán fue un socio relevante no solo desde el punto de vista diplomático, sino también en apoyos concretos y logísticos en determinados campos.
El dirigente opositor señaló además que el panorama regional tampoco favorece a La Habana. «Ya Nicaragua no es un aliado confiable… Ortega se ha replegado sobre sí mismo más que salir a la arena internacional como hacía en el pasado. La autocracia cubana se va quedando sola en el mundo y el hemisferio», dijo.
Para el periodista independiente Boris González Arena, el efecto sobre Cuba es claro: «Para el castrismo es otro elemento más de hacerle sentir su soledad y debilitarle cualquier red de apoyo internacional». González Arena sostuvo además que la presión internacional sobre el régimen cubano «se está sintiendo» y que «podría decirse que apenas comienza». A su juicio, el gobierno de La Habana enfrenta un escenario cada vez más adverso. «Yo creo que el castrismo tiene mucho de qué preocuparse», concluyó.
Una operación militar de gran escala
La madrugada de este sábado, el Ministerio de Defensa israelí comunicó el lanzamiento de un ataque «preventivo» contra Irán para «eliminar las amenazas al Estado de Israel». Posteriormente, el presidente Donald Trump confirmó que las fuerzas estadounidenses se habían unido a la agresión. En respuesta, Irán lanzó varias olas de misiles balísticos hacia Israel, según comunicó el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI).
Tras los ataques de represalia iraníes, se reportaron explosiones tanto en Israel como en varios países de Oriente Medio que albergan bases estadounidenses, incluyendo Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Catar y Arabia Saudita.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que la operación militar continuará «mientras sea necesario» y agradeció al presidente Trump por su «liderazgo histórico», subrayando la estrecha cooperación entre Israel y Estados Unidos, que ha alcanzado, según sus palabras, «un máximo histórico, tanto en la paz como en la guerra». Netanyahu aseguró que un ataque sorpresa destruyó el complejo del líder supremo Alí Jamenei en el corazón de Teherán, a quien responsabilizó de décadas de terrorismo global.
Reacciones en América Latina
Diversos gobiernos latinoamericanos expresaron su preocupación por la escalada del conflicto. Argentina, aliado de Washington, elevó el nivel de seguridad en todo su territorio y «valoró y apoyó» las acciones militares. Colombia, a través del presidente Gustavo Petro, consideró que Trump «se ha equivocado». México, Brasil, Chile, Perú y otros países llamaron a la desescalada y al respeto del derecho internacional.
El debilitamiento del eje autocrático
Con la muerte del líder supremo Alí Jamenei y el debilitamiento del régimen iraní, Cuba pierde a uno de sus principales aliados estratégicos en un momento de máxima vulnerabilidad. La isla enfrenta su peor crisis económica en décadas, con apagones de hasta 20 horas diarias, escasez generalizada de alimentos y medicinas, y un bloqueo energético impuesto por Washington que ha cortado los suministros de petróleo venezolano y mexicano.
Mientras Díaz-Canel clama por la paz y denuncia la «agresión» contra Irán, en La Habana las voces críticas señalan que el régimen se queda cada vez más solo, en un hemisferio y un mundo que se alejan de las autocracias. La ofensiva contra Teherán no solo redefine el equilibrio de poder en Medio Oriente, sino que acelera el aislamiento de un gobierno cubano que ve cómo sus pilares externos se desmoronan uno a uno.
