Cuba anuncia prórroga de la exención arancelaria para alimentos, medicamentos y aseo.

Foto: dimecuba
La exención arancelaria a la importación no comercial de alimentos, medicamentos y productos de aseo en Cuba ha sido finalmente confirmada y prorrogada, según publicó la Gaceta Oficial de la República en su edición extraordinaria del 17 de enero de 2025.
La decisión quedó recogida en la Resolución No. 9 del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), despejando dudas y expectativas que se habían generado en los últimos días.
El texto legal establece con claridad que los beneficios arancelarios otorgados “estarán vigentes mientras persistan las condiciones que han determinado su aprobación”, una formulación que deja abierta la continuidad de la medida en función del escenario económico y social del país.
Cuba anuncia prórroga de la exención arancelaria para alimentos, medicamentos y aseo.

En un contexto marcado por la escasez de productos básicos y el elevado costo de la vida, esta prórroga representa un alivio significativo para la economía doméstica de miles de familias cubanas.
Junto a la Resolución No. 9, fueron publicadas otras disposiciones que complementan el marco regulatorio. Entre ellas se encuentran la Resolución No. 10 del propio Ministerio de Finanzas y Precios, la Resolución No. 4 del Ministerio de Salud Pública y la Resolución No. 34 de la Aduana General de la República, todas encaminadas a garantizar la correcta aplicación de la exención y su alcance real en la población.
En días recientes, varias páginas había advertido sobre lo que podría ocurrir si la exención no se prorrogaba.
Algunas de esas publicaciones fueron malinterpretadas en redes sociales, pero en ningún momento se afirmó que el beneficio sería eliminado.
Lo que se expuso fue un escenario de riesgo para las familias cubanas, ante la posibilidad de un encarecimiento aún mayor de productos esenciales.
Hoy, con la noticia ya confirmada, queda claro que aquellas alertas tenían un carácter informativo y preventivo.
La prórroga de la exención arancelaria permite que continúen entrando al país, sin pago de impuestos, alimentos, medicamentos y productos de aseo destinados a uso personal y familiar.
Esto resulta clave para muchos hogares que dependen de envíos desde el exterior para cubrir necesidades básicas que el mercado interno no siempre logra satisfacer.
Este anuncio también deja una lección clara: la presión pública informada y responsable tiene impacto.
Señalar consecuencias, exigir claridad y mantener el debate basado en hechos contribuye a decisiones que alivian la vida cotidiana de millones de cubanos.
La noticia, esperada por muchos, ya es oficial.
