Cuba anuncia medidas alimentarias genéricas ante nuevas sanciones, sin detalles concreto.

Imagen/Facebook: Ministerio de la Industria Alimentaria de Cuba
El Ministerio de la Industria Alimentaria (Minal) emitió un comunicado anunciando «medidas» para enfrentar las últimas restricciones de EE.UU., pero sin presentar un plan concreto o recursos nuevos que alteren la ya crítica situación del desabastecimiento en la isla.
El anuncio, publicado en su portal institucional, parece una respuesta protocolaria más que un cambio real de estrategia. Se limita a reiterar objetivos generales –como «garantizar» el pan, la leche en polvo y las compotas– sin explicar cómo se hará ante la agudización de la escasez de combustible, un problema arrastrado por años.
Las acciones descritas suenan a una lista de buenas intenciones ya conocidas: «priorizar exportaciones», «buscar alternativas» y «emplear progresivamente» energías renovables. No se ofrecen cifras, plazos o fuentes de financiamiento nuevos, lo que le da al comunicado un carácter más simbólico que operativo.
Se menciona que se usarán medios de transporte con energía renovable para llegar a centros de salud y poblaciones vulnerables, una medida que, en el corto plazo y sin una flota existente, parece más una aspiración que una solución inmediata. La referencia a más de 70,000 trabajadores movilizados suena a un esfuerzo por mostrar control, más que a una descripción de acciones específicas.
En el fondo, el comunicado parece diseñado para transmitir normalidad y respuesta institucional ante una presión externa. Sin embargo, para la ciudadanía que lleva años haciendo cola y sorteando la escasez, el anuncio se asemeja más a una gestión de expectativas –un intento de calmar rumores y mostrar actividad– que al anuncio de una solución tangible para los problemas de fondo del sistema alimentario cubano.
