La reciente convocatoria a la Feria Internacional de la Construcción (FECONS 2026) en La Habana, anunciada por el Ministerio de la Construcción y Cubadebate, pretende reunir a empresas nacionales y extranjeras para “tejer alianzas y enfrentar desafíos globales”.
Sin embargo, la pregunta que muchos cubanos se hacen es clara: ¿cuál es el propósito real de este evento cuando en Cuba apenas se construyen viviendas para la población y sí hoteles de lujo para turistas que ya no llegan?
Viviendas en ruinas y derrumbes constantes

Eduardo E Cedeño Milán Facebook.
Cada mes, los titulares de la prensa independiente reportan derrumbes en La Habana y otras ciudades, con familias que pierden sus hogares y, en ocasiones, sus vidas.
El deterioro de la infraestructura urbana es evidente: edificios centenarios sin mantenimiento, barrios enteros con techos desplomados y casas apuntaladas con maderas como única defensa contra el colapso.
Mientras tanto, el Estado organiza ferias internacionales para mostrar supuestos avances en el sector de la construcción, ignorando la realidad de miles de cubanos que viven en condiciones precarias.
Los hoteles que sí se construyen

Oncuba
La contradicción es aún más evidente cuando se observan los proyectos que sí avanzan en Cuba: hoteles de lujo destinados al turismo internacional. Ejemplos recientes lo confirman:
– Hotel de 25 pisos en El Vedado, La Habana: un mega-proyecto a cargo de la empresa francesa Bouygues, que se levanta en la esquina de 1ra y B. Mientras el barrio se derrumba, esta torre domina la franja costera cercana al Malecón.

El Toque
– Dos nuevos hoteles de Meliá en 2025: la cadena española anunció la apertura de dos establecimientos de lujo en Cuba como parte de su estrategia global.
– Expansión hotelera en destinos de sol y playa: pese a la caída del turismo, las inversiones se concentran en resorts y complejos turísticos, ignorando la necesidad de viviendas sociales.
Estos proyectos contrastan con la falta de inversión en infraestructura básica para los cubanos. El mensaje es claro: se construye para los extranjeros, no para los ciudadanos.
Turismo en crisis, hoteles vacíos
La ironía es que, incluso con esta fiebre constructiva, los turistas no llegan a Cuba. Las cifras oficiales muestran una caída sostenida en la llegada de visitantes, afectada por la crisis económica, la falta de servicios y las restricciones internacionales.
Los hoteles recién inaugurados permanecen semivacíos, mientras los cubanos se preguntan por qué se invierten millones en proyectos que no responden a las necesidades reales del país.
FECONS 2026: un escaparate vacío

Cubadebate
La feria FECONS 2026 se presenta como un espacio para debatir sobre sostenibilidad, innovación y alianzas globales. Sin embargo, en el contexto cubano, parece más un escaparate propagandístico que una solución concreta.
– Se habla de “desafíos globales”, pero se ignora el desafío local más urgente: la crisis habitacional.
– Se promueve la inversión extranjera, pero solo en sectores que generan divisas rápidas, como el turismo.
– Se convoca a empresas internacionales, mientras los cubanos siguen esperando políticas que prioricen la construcción de viviendas dignas.
La situación refleja una paradoja dolorosa: en un país donde miles de familias viven en edificios a punto de colapsar, el Estado destina recursos y alianzas a levantar hoteles de lujo que nadie necesita.
El contraste entre los discursos oficiales y la realidad cotidiana es cada vez más evidente. Mientras se organiza una feria internacional para mostrar “avances”, los ciudadanos enfrentan la precariedad de techos que se desploman y paredes que se agrietan.
La convocatoria a FECONS 2026 podría ser una oportunidad para replantear prioridades en el sector de la construcción. Sin embargo, todo indica que será otro evento desconectado de la realidad cubana, enfocado en atraer inversiones extranjeras para proyectos turísticos, mientras la crisis habitacional se profundiza.

Alma Máter
Los cubanos no necesitan más hoteles vacíos. Necesitan viviendas seguras, barrios rehabilitados y políticas que respondan a sus necesidades básicas.
Hasta que eso no sea el centro de las alianzas y ferias internacionales, cualquier evento como FECONS 2026 será visto como un símbolo de la desconexión entre el discurso oficial y la vida real.
