Congresistas de Florida proponen la suspensión total de los vuelos y remesas a Cuba


Un nuevo llamado a endurecer la política hacia Cuba surgió esta semana desde Miami, donde los congresistas republicanos Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart anunciaron que solicitarán a la administración de Donald Trump una medida drástica: suspender todos los vuelos entre Estados Unidos y la isla, y detener el envío de remesas.
El planteamiento fue presentado en la sede del Directorio Democrático Cubano, con el respaldo de líderes del exilio y organizaciones opositoras al régimen. Según los legisladores, continuar con el flujo de dinero y viajes hacia Cuba significaría:
alimentar a la misma estructura represiva que mantiene al pueblo bajo control».
Giménez adelantó además que pedirá al gobierno mexicano que interrumpa el envío de petróleo a La Habana, un gesto que, a su juicio, podría debilitar uno de los pocos canales de apoyo económico de la dictadura.
Estados Unidos no puede seguir sosteniendo un sistema que oprime a su propia población. Es hora de cortar cualquier fuente de financiamiento a la tiranía”, expresó el congresista.
La postura de Salazar y el dilema del exilio
La también congresista por Florida, María Elvira Salazar, apoyó públicamente la propuesta, aunque no asistió al evento. En un mensaje publicado en X, aseguró que “el tiempo de la libertad de Cuba ha llegado” y exhortó al exilio a dejar de ser “cómplice involuntario” de la dictadura a través de las remesas y el turismo familiar.
Salazar reconoció el costo humano que implicaría esa decisión, pero insistió en que continuar enviando dinero solo prolonga el sufrimiento del país. “Es una decisión desgarradora —admitió—, pero seguir ayudando a corto plazo solo retrasa la libertad que los cubanos merecen desde hace décadas.”

Cuenta de X: María Elvira Salazar
Presión política y división en la comunidad
El planteamiento de los tres congresistas coincide con la estrategia de línea dura que muchos en el sur de Florida reclaman desde hace años. Con Trump nuevamente en la Casa Blanca, los sectores más conservadores del exilio ven el momento propicio para aplicar una presión económica total que, según ellos, podría forzar una transición política en la isla.
Sin embargo, no todos coinciden. Para un amplio sector del exilio, cortar las remesas y los vuelos afectaría directamente a las familias que dependen de esa ayuda para sobrevivir. Otros alertan que el aislamiento podría tener consecuencias humanitarias graves sin garantizar un cambio político real.
Entre la urgencia moral y la estrategia política
El debate vuelve a colocar a la comunidad cubanoamericana frente al mismo dilema de siempre: mantener los lazos familiares o convertir la presión económica en un acto político. Mientras unos piden compasión hacia los más vulnerables, otros consideran que ha llegado la hora de tomar medidas duras, aunque duelan, para lograr finalmente una Cuba libre.
