Conferencia de Obispos Cubanos cancela visita al Vaticano por crisis y riesgo de suspensión de vuelos

Imagen/Facebook: Red Católica Juvenil
La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC) canceló este 8 de febrero su visita ad limina al Vaticano, programada para los días 16 al 20 de febrero. Según fuentes eclesiásticas consultadas por La Hora de Cuba, la decisión se tomó ante la posibilidad de que las aerolíneas suspendan sus operaciones debido a la profunda crisis multidimensional que atraviesa el país y al aumento de las tensiones entre Cuba y Estados Unidos.
Una visita clave y su carga simbólica
La visita ad limina apostolorum es una obligación periódica que cumplen todos los obispos del mundo, mediante la cual viajan a Roma para presentar un informe detallado sobre la situación pastoral, social y espiritual de sus diócesis. Este encuentro constituye un momento crucial de diálogo directo con el Papa y de evaluación del estado de la Iglesia en cada nación, por lo que su cancelación resulta inusual y conlleva una fuerte carga simbólica.
Contexto de preocupación papal y crisis nacional
El Papa León XIV había expresado el pasado 1 de febrero, durante el ángelus dominical, su «gran preocupación» por el «aumento de las tensiones» y su cercanía “al querido pueblo cubano”. Sus palabras fueron interpretadas como un gesto de especial atención a la crisis en la isla y como un anticipo del interés del Vaticano por escuchar directamente a los obispos cubanos.
La suspensión del viaje impide que los prelados presenten en persona su diagnóstico sobre la realidad nacional, marcada por el deterioro económico, la migración masiva y el creciente malestar social. También frena la oportunidad de exponer ante el Pontífice las dificultades concretas que enfrentan las comunidades religiosas para mantener su labor pastoral y humanitaria.
Un mensaje alarmante sobre la gravedad de la crisis
La imposibilidad de realizar este viaje oficial envía un mensaje alarmante: la crisis en Cuba ha alcanzado una profundidad tal que compromete incluso los mecanismos ordinarios de comunicación con la Santa Sede. El hecho subraya la gravedad de la situación en un país donde, según se desprende de esta decisión, ya no está garantizada la movilidad internacional de sus principales líderes religiosos.
