«Como amigo y socio»: Delcy Rodríguez apela a Trump para que levante el bloqueo contra Venezuela
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se dirigió este jueves directamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para solicitar el cese inmediato de las sanciones y el bloqueo que pesan sobre su país, en un discurso pronunciado durante un encuentro con jóvenes transmitido por la estatal Venezolana de Televisión (VTV).

Imagen/ CNN Español
«Presidente Trump, como amigo, como socio, que estamos abriendo una nueva agenda de cooperación con los Estados Unidos, cese ya a las sanciones y cese al bloqueo contra nuestra patria, porque ese bloqueo también es contra la juventud venezolana», declaró Rodríguez, quien acompañó sus palabras con un llamado a fortalecer la relación bilateral.
La mandataria interina celebró que Trump se refiriera a Venezuela como el «nuevo amigo y socio» de Estados Unidos durante su discurso del Estado de la Unión el pasado martes, y aseguró que su país «nunca ha sido enemigo» de la nación norteamericana, afirmando que siempre ha mantenido «una política y una concepción geopolítica de amistad y de cooperación».
Un giro en las relaciones bilaterales
Las declaraciones de Rodríguez se producen en un contexto de apertura sin precedentes entre ambos países, especialmente en el ámbito energético. El martes, Trump destacó en su discurso ante el Congreso la llegada de 80 millones de barriles de crudo provenientes de Venezuela, señalando que la producción petrolera estadounidense ha aumentado en más de 600.000 barriles diarios gracias a esta nueva alianza.
«Estamos trabajando en cooperación con la nueva presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, para tener beneficios económicos para ambos países y traer nuevas esperanzas a los que sufrieron terriblemente, porque sufrieron», afirmó Trump, quien desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero ha manifestado su satisfacción con el cumplimiento de las exigencias estadounidenses por parte del gobierno interino venezolano.
El petróleo venezolano padecía un embargo de Estados Unidos desde 2019, pero en las últimas semanas el Departamento del Tesoro ha emitido licencias que permiten a un puñado de empresas operar con ciertas restricciones. La reactivación de las operaciones energéticas bajo parámetros de mercado abierto se ha consolidado como una realidad, según confirmó el propio Trump.
Ley de Amnistía y excarcelaciones masivas
Paralelamente al acercamiento diplomático, el gobierno de Rodríguez ha avanzado en una agenda de reformas que incluye una histórica Ley de Amnistía, promulgada hace una semana, que ha facilitado la excarcelación de 217 personas, entre ellas la totalidad de los periodistas que permanecían detenidos en el país.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) confirmó que los dos últimos periodistas que quedaban en prisión fueron liberados este jueves. Jonathan Carrillo, detenido desde julio de 2022, salió con medidas cautelares, mientras que Pedro Urribarri, arrestado en mayo de 2025, obtuvo libertad plena. «No hay ningún periodista ni trabajador de la prensa detenido», declaró a EFE el secretario general del SNTP, Marco Ruiz.
Entre los excarcelados de esta jornada se encuentra Camilo Roso, ex prefecto de un municipio del estado Táchira, quien pasó más de cinco años en prisión acusado de haber ayudado en 2019 al entonces diputado Juan Guaidó a salir de Venezuela. Paciente oncológico que sufrió dos infartos durante su reclusión, Roso agradeció a su esposa e hijos por la atención médica que siempre gestionaron para él.
También recuperaron la libertad José Orlando Ramírez Ramírez, detenido casi un año en el Rodeo II por un «video personal» que fue calificado como presunta incitación al odio, y Pedro José González, del estado Bolívar.
La oposición exige transparencia y más liberaciones
Pese a los avances, la mayor coalición opositora, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), exigió «procesos de liberación masivos, expeditos, públicos y transparentes que garanticen la libertad de todos». En un mensaje publicado en X, la PUD expresó que «para la libertad de todos solo se necesita voluntad política».
Según el más reciente balance de la ONG Foro Penal, al cierre de esta jornada quedaban 568 presos políticos en Venezuela, de los cuales 52 tienen nacionalidad extranjera y 182 son militares. El diputado chavista y excanciller Jorge Arreaza, encargado de recibir las solicitudes de amnistía, informó que ha procesado un total de 7.461 peticiones, de las cuales 4.151 ya fueron respondidas, con 217 liberaciones y 3.934 personas con medidas cautelares que ahora tienen libertad plena.
Una nueva etapa marcada por la cooperación y los desafíos
Rodríguez afirmó que Venezuela vive una «etapa excepcional» de su historia, aunque reconoció que el año comenzó «con muy mal pie» debido a la operación militar estadounidense que capturó a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero. En el acto de este jueves, la mandataria pidió un «fuerte aplauso» para el diputado Nicolás Maduro Guerra, hijo del expresidente, presente en el evento.
El gobierno venezolano ha denunciado en múltiples ocasiones que miles de millones de dólares pertenecientes al país, así como oro y otros activos, se encuentran bloqueados en el extranjero debido a las sanciones internacionales. El pasado 27 de enero, Rodríguez anunció un desbloqueo de activos en Estados Unidos como resultado de los diálogos con la administración Trump, e informó de la compra de equipos para hospitales con esos recursos liberados.
La relación bilateral, rota desde 2019, ha experimentado un restablecimiento acelerado en las últimas semanas. Las empresas estadounidenses se están posicionando para reactivar las conexiones comerciales, mientras que la reforma petrolera avanza con un enfoque amigable hacia la inversión privada y extranjera.
El llamado de Rodríguez a Trump, en calidad de «amigo y socio», para que cese definitivamente el bloqueo, refleja la nueva dinámica entre ambos países, aunque persisten desafíos internos significativos. La suerte de los más de 500 presos políticos que aún permanecen en las cárceles venezolanas y la exigencia opositora de transparencia marcarán los próximos pasos de un proceso que, por ahora, avanza entre la esperanza de unos y el escepticismo de otros.
