Colapso energético en La Habana: incendio deja a miles de clientes sin servicio

Foto: El estornudo
Falla técnica y sistemas de protección inoperantes agravan la crisis energética en Cuba.
Un incendio ocurrido en la subestación eléctrica del Diezmero, ubicada en el municipio habanero de San Miguel del Padrón, provocó un apagón que dejó sin servicio eléctrico a más de 20 mil clientes, en un nuevo episodio que evidencia la fragilidad del sistema energético cubano. El siniestro, registrado en la noche del jueves, fue causado por un cortocircuito que, según informaron autoridades del sector, no pudo ser contenido debido al fallo de los sistemas de protección, los cuales no actuaron como estaba previsto.
Esta situación permitió que la avería escalara rápidamente hasta convertirse en un incendio de considerables proporciones dentro de la instalación.
La afectación ha tenido un impacto directo en miles de familias residentes en la zona, quienes ya enfrentan prolongados apagones como parte de la crisis energética que atraviesa el país.
Colapso energético en La Habana: incendio deja a miles de clientes sin servicio
Este nuevo incidente no solo incrementa las dificultades cotidianas de la población, sino que también profundiza el malestar social ante la falta de soluciones definitivas.
En distintos territorios de Cuba, los cortes eléctricos se han vuelto una constante, afectando tanto la vida doméstica como la actividad económica.
Más de 130 trabajadores intentan restablecer el servicio
La estatal Unión Eléctrica informó que más de 130 trabajadores han sido desplegados en el lugar con el objetivo de restablecer el servicio en el menor tiempo posible.
Asimismo, se están implementando alternativas de enlace para reducir el impacto en los usuarios afectados.
Sin embargo, estas soluciones suelen ser parciales y no garantizan la estabilidad del suministro eléctrico, lo que mantiene la incertidumbre entre los residentes.
Especialistas en el tema energético han reiterado que el deterioro de la infraestructura eléctrica en Cuba es resultado de años de falta de inversión, mantenimiento insuficiente y el envejecimiento de los equipos.
A esto se suma una gestión que, según múltiples denuncias, no ha logrado responder eficazmente a las necesidades del sistema.
La situación actual pone de relieve la urgencia de una modernización profunda que permita evitar eventos como el ocurrido en el Diezmero.
En medio de este panorama, el incendio en la subestación vuelve a encender las alarmas sobre la sostenibilidad del sistema eléctrico nacional, dejando en evidencia que los problemas estructurales continúan sin resolverse mientras la población sigue enfrentando las consecuencias.
