Campeones del Clásico no podrán viajar a Venezuela por compromisos en EE.UU., pese a avión de Delcy Rodríguez

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La presidenta encargada dispuso una aeronave para trasladar a los jugadores, pero los equipos de Grandes Ligas no autorizaron la salida. El ministro de Deporte, Franklin Cardillo, confirmó que la visita se reprograma para noviembre, en medio de un gesto de distancia política que resonó en todo el país
La histórica victoria de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol tendrá que esperar para ser celebrada en casa. El ministro para el Deporte, Franklin Cardillo, informó este viernes que los jugadores de la selección nacional no podrán viajar al país en los próximos días debido a compromisos contractuales con sus equipos en las Grandes Ligas, que se niegan a liberarlos para la visita .
“Tienen compromisos con sus equipos. Y sus equipos, lamentablemente, no les dieron el permiso para poder venir a Venezuela”, declaró Cardillo en una entrevista en el canal estatal VTV . El ministro reveló que la propia presidenta encargada, Delcy Rodríguez, había dispuesto un avión para ir a buscar a los jugadores y traerlos el mismo día, de modo que pudieran compartir con el pueblo venezolano sin afectar sus obligaciones profesionales .
Sin embargo, las gestiones no lograron sortear las exigencias del calendario de las Grandes Ligas, que inicia su temporada regular el 25 de marzo y exige la presencia de los peloteros en los entrenamientos primaverales .
El desaire que trascendió el terreno de juego
Más allá de la versión oficial, lo que ocurrió tras la final del martes dejó al descubierto una fractura que pocos se atreven a mencionar abiertamente. Mientras Delcy Rodríguez recibía el trofeo de campeones en Caracas y anunciaba la creación del “Paseo de las Estrellas” en la Plaza de la Juventud , los jugadores permanecían en Estados Unidos. Y, según múltiples reportes, no fue solo por los compromisos deportivos .
“El triunfo es del pueblo, no del gobierno”, se convirtió en una consigna viral en redes sociales, donde miles de venezolanos celebraron no solo la victoria deportiva, sino también lo que interpretaron como un gesto deliberado de distancia . “Grandes nuestros jugadores que dejaron a Delcy con las ganas de la foto y no fueron. Excelente”, fue uno de los comentarios más compartidos .
Los jugadores, muchos de ellos nacidos en hogares humildes y formados en condiciones adversas, han sido testigos de la crisis que atraviesa el país. La falta de infraestructura, la precariedad de las ligas locales y la migración forzada de talento han sido temas recurrentes en el debate público. Por eso, el intento del gobierno de capitalizar políticamente el triunfo fue percibido por amplios sectores como un gesto oportunista .
Gestión frustrada y una nueva fecha
El ministro Cardillo detalló los esfuerzos realizados: “Ellos hicieron todas las gestiones posibles. La Federación Venezolana de Béisbol y la presidenta Delcy Rodríguez también hicieron las gestiones para que ellos pudieran estar” . Pero la realidad es que los peloteros son atletas profesionales con contratos que cumplir. “Lamentablemente no van a poder venir. Aunque la presidenta había puesto el avión para irlos a buscar y traerlos ese mismo día para que compartieran con el pueblo. Pero son atletas profesionales y tienen compromisos de trabajo”, insistió el funcionario .
Ante la imposibilidad de la visita inmediata, el gobierno venezolano trabaja ya en una alternativa para el mes de noviembre, cuando la temporada de Grandes Ligas haya concluido y los jugadores tengan mayor disponibilidad . “Estamos seguros de que los vamos a tener a todos en Venezuela”, aseguró Cardillo, en un intento por mantener viva la expectativa de una celebración masiva .
El legado de un título histórico
La victoria de Venezuela, que derrotó a Estados Unidos por 3-2 en la final, fue un hito deportivo sin precedentes para el país . En medio de las celebraciones, Delcy Rodríguez declaró el 17 de marzo como el “Día Nacional del Béisbol” y aprobó la creación de un Paseo de las Estrellas en Caracas para honrar a los jugadores .
“En una final no apta para cardíacos, demostramos que ante la dificultad nos crecemos. Ese es el mensaje para Venezuela: cuando hay tropiezos, venimos con más fuerza”, afirmó la mandataria durante la recepción del trofeo . También anunció un plan de apoyo al béisbol base que incluye la rehabilitación de más de 100 estadios infantiles y la dotación de kits profesionales para las ligas menores del país .
Sin embargo, esas medidas contrastan con la realidad de un béisbol venezolano que, en los últimos años, ha crecido más por el esfuerzo individual y las oportunidades en el extranjero que por políticas deportivas sostenidas dentro del país .
El silencio que habla
El episodio deja una lección clara: en la Venezuela actual, incluso el deporte, tradicionalmente un espacio de unión nacional, refleja las tensiones de una sociedad fracturada. Los campeones no solo levantaron un trofeo; también, con su ausencia y su silencio, marcaron una posición .
“Este triunfo es de la Venezuela de a pie, la que lucha y no pide permiso para salir adelante”, concluyó uno de los mensajes virales en redes, rechazando la apropiación política de la victoria . Y mientras Delcy Rodríguez esperaba en Caracas con el avión listo para recibir a los héroes, ellos eligieron quedarse del otro lado. No hubo declaraciones incendiarias ni confrontación directa, pero el mensaje fue igual de contundente .
