Ataque estadounidense-israelí daña el Palacio de Golestán en Teherán, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO

Foto: Estereocentro
El Palacio de Golestán, uno de los sitios históricos más emblemáticos de Irán y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, resultó dañado tras un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel en Teherán, según informó la agencia semioficial Mehr News Agency.
El complejo palaciego, símbolo del poder político y cultural iraní durante siglos, habría sufrido afectaciones estructurales, aunque las autoridades no han precisado aún el alcance total de los daños.
Ataque estadounidense-israelí daña el Palacio de Golestán en Teherán, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO
El histórico Palacio de Golestán ocupa un lugar central en la memoria arquitectónica y política del país.
Construido y ampliado principalmente durante la dinastía Qajar, el recinto se convirtió en la sede del poder cuando la capital fue trasladada a Teherán.
Posteriormente, mantuvo su relevancia durante la era Pahlavi, consolidándose como un epicentro ceremonial y administrativo del Estado iraní.
Su inclusión en la lista de la UNESCO reconoce su valor universal excepcional y su riqueza artística, especialmente en decoración, azulejos, jardines persas y salones ornamentados.
Protección anticipada de tesoros históricos
De acuerdo con los reportes difundidos por Mehr, la famosa sala del trono con espejos —uno de los espacios más icónicos del complejo— y los principales artefactos del museo fueron trasladados previamente a una bóveda segura.
Esta medida preventiva se tomó tras las protestas registradas en enero y durante la llamada guerra de 12 días en junio de 2025, anticipando posibles riesgos para el patrimonio cultural.
Gracias a esa decisión, las piezas históricas más valiosas no habrían sufrido daños directos.
La sala del trono, conocida por su impresionante trabajo en espejos y detalles ornamentales, representa uno de los máximos exponentes del arte persa del siglo XIX.
Su posible afectación estructural, aunque todavía en evaluación, genera preocupación no solo en Irán, sino también en la comunidad internacional dedicada a la preservación del patrimonio histórico.
Repercusiones internacionales y debate sobre la protección cultural
El daño al Palacio de Golestán reabre el debate sobre la protección de bienes culturales en contextos de conflicto armado.
La legislación internacional, incluidos convenios respaldados por la UNESCO, establece la obligación de salvaguardar el patrimonio cultural incluso en escenarios bélicos.
Cualquier afectación a un sitio inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad suele provocar reacciones diplomáticas y llamados a investigaciones independientes.
En un contexto de creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, el impacto sobre este símbolo nacional iraní podría tener repercusiones más allá del ámbito cultural. Mientras continúan las evaluaciones técnicas en el sitio, la atención global se centra en la preservación de uno de los complejos palaciegos más representativos de la historia persa y en las posibles consecuencias políticas derivadas del incidente.
