El anticonceptivo “Depo-Provera” podría aumentar el riesgo de tumores cerebrales
Un nuevo conjunto de estudios y demandas legales coloca bajo el foco un popular método anticonceptivo de la farmacéutica Pfizer, la inyección de Depo-Provera (acetato de medroxiprogesterona, DMPA), ante la posibilidad de estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar un tipo de tumor cerebral conocido como meningioma. La información, que emergió públicamente en los últimos meses, exige una reflexión crítica sobre la seguridad del medicamento, el derecho a la información de las pacientes y las implicaciones sanitarias globales.
¿Qué es Depo-Provera y por qué se utiliza?

Science Source
Depo-Provera es una inyección anticonceptiva de acción prolongada, administrada cada tres meses, que contiene DMPA, un progestágeno que inhibe la ovulación y modifica el moco cervical para prevenir el embarazo. Desde su aprobación, ha sido una opción ampliamente utilizada para quienes buscan una alternativa a la píldora diaria. Se estima que decenas de millones de mujeres en el mundo han recibido este tratamiento.
¿Qué revelan los estudios recientes?
Una investigación publicada el 29 de junio de 2025 en la revista Expert Opinion on Drug Safety analizó una base de datos de 114 millones de personas y concluyó que el uso de DMPA durante más de un año se asocia con un riesgo aproximadamente 3,5 veces mayor de desarrollar un meningioma intracraneal en comparación con el uso de píldoras combinadas de etinilestradiol/levonorgestrel.
Por su parte, un estudio francés publicado en la British Medical Journal en marzo de 2024 encontró que mujeres que utilizaron progestágenos como medroxiprogesterona durante un año o más tenían una probabilidad 5,6 veces mayor de meningioma.
Un análisis adicional de septiembre 2025 reportó que para mujeres que comenzaron la inyección después de los 31 años o que tuvieron más de cuatro años de tratamiento, el riesgo aumentó en torno a 2,4 veces frente a no usuarias.
¿Qué es un meningioma y por qué es relevante?

chouneurosurgery
Los meningiomas son tumores que se originan en las meninges —las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal—. Aunque la mayoría son benignos, pueden causar síntomas graves si crecen lo suficiente: cefaleas persistentes, convulsiones, pérdida de visión o audición, e incluso complicaciones quirúrgicas.
La demanda judicial contra Pfizer
Ante estos hallazgos, se ha iniciado un litigio amplio contra Pfizer en Estados Unidos (el caso multidistrital MDL No. 3140), con más de 550 demandas presentadas por mujeres que atribuyen su meningioma al uso prolongado de Depo-Provera.
Pfizer ha defendido que la relación de causalidad no está plenamente establecida y que en EE.UU. la etiqueta del medicamento no ha sido modificada para incluir advertencia específica sobre tumores cerebrales, ya que la agencia reguladora, la Food and Drug Administration (FDA), habría rechazado la adición de ese aviso en 2023 alegando falta de datos suficientes.
Implicaciones y puntos críticos

Reducción de la confianza en métodos anticonceptivos: cuando la seguridad de un método ampliamente usado se cuestiona, puede generar temor y desconfianza en otras opciones incluso seguras.
Derecho de la paciente a la información: las usuarias del anticonceptivo deben estar informadas de manera transparente sobre todos los riesgos conocidos y emergentes.
Impacto en salud pública: dado que millones de mujeres utilizan este método, incluso un riesgo pequeño pero multiplicado por una población extensa puede tener consecuencias significativas.
Diferencias regulatorias internacionales: mientras países de Europa y Canadá han actualizado la etiqueta del medicamento, en EE.UU. la advertencia no se ha incluido aún, lo que plantea dudas sobre la consistencia de los sistemas de vigilancia.
Recomendaciones para usuarias y profesionales
Para aquellas mujeres que actualmente usan o están considerando Depo-Provera, queda claro que:
Consultar con su ginecólogo o especialista sobre el tiempo de uso acumulado del método.
Valorar alternativas anticonceptivas, especialmente si ya llevan más de un año con la inyección o comienzan a utilizarla después de los 31 años.
Estar atentas a síntomas neurológicos inesperados: cefaleas nuevas, cambios visuales, convulsiones o alteraciones cognitivas.
Si se detecta un meningioma, acudir a un neurólogo o neurocirujano para seguimiento oportuno.
El vínculo emergente entre el uso prolongado de Depo-Provera y el aumento del riesgo de meningiomas representa una alerta relevante para la salud femenina. No se trata de alarmismo, sino de conciencia informada: los hallazgos sugieren que la evaluación del riesgo/beneficio de este método anticonceptivo debe actualizarse, sobre todo en casos de uso prolongado.
En última instancia, la responsabilidad recae en el binomio médico-paciente: la médica o el médico debe ofrecer información completa, y la paciente tomar decisiones fundamentadas sobre su cuerpo y su salud a largo plazo.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la consulta médica. Consulte siempre a su profesional de salud para decisiones personales específicas.