Agua pestilente llega a Los Pocitos en Marianao tras días sin abasto: el pueblo denuncia condiciones insostenibles

Imagen: CubitaNOW
Vecinos de Los Pocitos, barrio de Marianao, viven una crisis sanitaria agravada por la llegada de agua de mala calidad después de una larga espera sin suministro, según reportó el sitio web de noticias CubitaNOW y otros perfiles en la red social Facebook.

La comunidad ha tomado las redes sociales para denunciar la situación que afecta la salud y la dignidad de miles de familias.
Una madre desesperada expresa:
En Marianao, específicamente en Los Pocitos, después de varios días sin una gota de agua, ¡por fin! el preciado líquido llegó… pero llegó con espuma, peste a fosa y color raro».
Su reclamo refleja el malestar general: el agua que debería sustentar la vida se ha convertido en una amenaza para la salud.
“Mi hija tiene solo 2 años. ¿Cómo se le da esto a una criatura? El agua apestaba como si saliera directo de una alcantarilla. ¿Eso es lo que merecemos? ¿Esto es un sistema ‘por el pueblo’?”, cuestiona con angustia.
Su voz se une a muchas otras que corroboran la grave contaminación:
“Nos están exterminando”, “No hay estómago que aguante”, “Dios mío, hasta cuándo”.
Los testimonios se multiplican. Otra madre comenta:
Se salvaron, porque al menos ustedes tienen algo. Nosotros ni rastro de agua”.
Un tercer vecino, con dolor irónico, relata:
Tomé esa agua y ahora tengo una ametralladora en el estómago. Ya voy por el tercer calzoncillo. ¿Eso es vida?”.
Agua pestilente llega a Los Pocitos en Marianao tras días sin abasto: síntomas de crisis sistémica

Imagen: CubitaNOW
Más allá del impacto sanitario, estos relatos representan un grito desesperado ante lo que se denuncia como una tortura sistemática y un castigo colectivo. Mientras miles reciben agua contaminada, quienes gobiernan disfrutan de agua limpia, importada y purificada. El contraste evidencia una brecha insostenible y una grave injusticia.
El pueblo cubano está hundido en una crisis de salud pública y abandono. El agua, esencial para la vida, se ha convertido en una herramienta de sufrimiento.
Nos matan lento, sin balas, con enfermedades, con abandono, con asco”, escriben los afectados, a la vez que denuncian la indiferencia y el silencio oficial.
Este es un llamado urgente a la conciencia nacional e internacional. Los barrios de Marianao, como Los Pocitos, necesitan soluciones inmediatas para garantizar el acceso a agua potable y segura. Madres, niños y ancianos sufren hoy por las negligencias de un sistema que debe protegerlos.
