
Foto tomada de facebook
En las primeras horas de la madrugada de este 16 de noviembre, un trágico derrumbe sacudió al consejo popular Belén, en el municipio La Habana Vieja, dejando un saldo lamentable de dos personas fallecidas.
El incidente ocurrió en la calle Compostela #568, entre Muralla y Sol, cuando parte del segundo piso de una edificación colapsó repentinamente, sorprendiendo a los residentes del inmueble y a los vecinos de la zona.
Actualización sobre el derrumbe en La Habana Vieja ocurrido en la madrugada de hoy.

Foto tomada de facebook
Operaciones de rescate desde la madrugada
Desde los minutos iniciales tras el desplome, fuerzas conjuntas de rescate y salvamento, la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y miembros del Ministerio de Salud Pública, se movilizaron al lugar para iniciar labores de búsqueda, asistencia y aseguramiento del área.
Las brigadas trabajaron en condiciones complejas debido a la inestabilidad estructural del edificio afectado, una situación que lamentablemente se ha vuelto recurrente en zonas antiguas de la capital con edificaciones muy deterioradas.
Víctimas del derrumbe
Como consecuencia directa del colapso del segundo nivel, perdieron la vida Carlos Fidel Sánchez Díaz,de 38 años y su madre, Sara Paula Díaz, de 64 años.
Ambos quedaron atrapados bajo los escombros antes de que las fuerzas de rescate pudieran llegar a su ubicación.
La noticia ha conmocionado a los vecinos del barrio, quienes expresan tristeza y preocupación ante el mal estado de muchas construcciones antiguas de La Habana Vieja.
Un suceso que reabre el debate sobre el estado constructivo
Este hecho vuelve a poner en el centro del debate público el deterioro de numerosos edificios en la ciudad, especialmente en zonas históricas como Belén, donde las infraestructuras presentan riesgos significativos debido al paso del tiempo y la falta de mantenimiento.
Cada evento de este tipo subraya la urgencia de implementar acciones más efectivas para prevenir tragedias similares.

El derrumbe ocurrido en Compostela #568 deja no solo dos vidas perdidas, sino también la inquietud de una comunidad que pide soluciones para evitar futuros desastres.
Las autoridades continúan investigando las causas y evaluando la seguridad del resto de la estructura.
