Un giro en “U” y un semáforo sin luz: la crónica de un accidente anunciado
La noche de ayer, en la concurrida intersección de 26 y Zapata, frente al emblemático Cementerio de Colón, se registró un nuevo accidente de tránsito que vuelve a poner en evidencia la fragilidad de la infraestructura vial en La Habana.
Según testigos presenciales, un automóvil Kia realizó un giro en “U” en medio de la vía, justo cuando una motocicleta en la que viajaban un joven y su novia circulaba por el carril, según publica el Facebook de La Tijera. El impacto fue inevitable: la moto chocó contra la parte trasera del vehículo.
El joven, aún consciente tras el accidente, relataba lo sucedido a quienes se acercaban para auxiliarlo. Sin embargo, hasta el momento se desconoce el estado de salud de la joven que lo acompañaba, lo que genera preocupación entre los vecinos y transeúntes que presenciaron el hecho.
Los apagones y semáforos apagados: una amenaza constante para la seguridad vial

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Este accidente no es un hecho aislado. En La Habana, los apagones eléctricos se han convertido en una rutina que afecta directamente la seguridad de los ciudadanos. Los semáforos apagados en intersecciones de alto tráfico como 26 y Zapata son un peligro latente que multiplica las probabilidades de choques, atropellos y colisiones.
La falta de electricidad en los semáforos no solo desorganiza el tránsito, sino que también genera un clima de incertidumbre y tensión entre conductores y peatones. En un país donde los apagones se han normalizado, la ausencia de medidas alternativas —como señalización manual, brigadas de tránsito o sistemas de respaldo energético— deja a la población expuesta a tragedias evitables.
Una crítica necesaria: la infraestructura vial en crisis

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El accidente frente al Cementerio de Colón es un reflejo de una problemática mayor: la crisis de infraestructura vial en Cuba. La carencia de mantenimiento, la falta de inversión en sistemas eléctricos confiables y la ausencia de planes de contingencia convierten cada apagón en una amenaza directa para la vida.
La ciudadanía reclama soluciones urgentes. No basta con reconocer que los apagones son parte de la realidad cotidiana; es necesario implementar medidas que garanticen la seguridad vial incluso en condiciones de falta de electricidad. La instalación de sistemas de respaldo, el uso de paneles solares en semáforos estratégicos y la presencia activa de agentes de tránsito en puntos críticos podrían marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El accidente en 26 y Zapata no es solo una noticia más: es un llamado de atención. Mientras los apagones continúen apagando semáforos en las principales arterias de La Habana, los ciudadanos seguirán expuestos a riesgos innecesarios. La seguridad vial no puede depender de la suerte ni de la improvisación; requiere planificación, inversión y responsabilidad institucional.
(Noticia en construcción)
