Padre Alberto Reyes denuncia en su reflexión semanal la «falsa realidad» del régimen cubano
El sacerdote cubano Alberto Reyes Pías, autor de la reconocida serie «He estado pensando…«, publicó este viernes su reflexión número 156, en la que analiza la brecha entre la realidad y la ficción que impone el régimen de Miguel Díaz-Canel, y denuncia la persecución política contra jóvenes, artistas y activistas como herramientas de control social.
Reyes Pías toma como punto de partida el caso del adolescente Jonathan Muir Burgos, de 16 años, encarcelado en la prisión de máxima seguridad de Canaleta (Ciego de Ávila) y utilizado por la propaganda oficial para desacreditar las denuncias sobre su estado de salud. «¿Qué tanto daño puede haber hecho un adolescente de 16 años en un país donde casi lo peor que se puede hacer es tirar piedras?», se pregunta el sacerdote, quien califica al joven como un «trofeo del poder».
«Jonathan no es un saboteador, es un objeto político»
Reyes Pías cuestiona la proporcionalidad de la respuesta del régimen: «Suponiendo que haya tenido un comportamiento antisocial agresivo, ¿es proporcional mandarlo a una cárcel de presos comunes, romperle lo que le quedaba de infancia, destruir su inocencia para siempre?». El sacerdote sostiene que Jonathan no es un saboteador, sino «un objeto político, una advertencia contra los jóvenes, contra los padres de los jóvenes e incluso una advertencia contra las Iglesias».
«Con tal de mantener ese trofeo, no importa despojarlo de su condición de persona, no importa romperlo, no importa si se destruye», agrega.

Imagen/ perfil de Facebook: Alberto Reyes
Ernesto y Kamil, «la voz silenciada del pueblo»
El padre Reyes también se refiere a los jóvenes Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, integrantes del proyecto El4tico, detenidos en febrero en Holguín. «Si Ernesto y Kamil fueran terroristas, o promotores de un lenguaje de odio, la sociedad habría visto con beneplácito su detención», escribe. Sin embargo, señala que «se convirtieron en apenas unos días en aquellos que liberaron la voz silenciada de este pueblo y la verdad inconfesada de esta isla».
«Ernesto y Kamil no son ‘odiadores silenciados’, sino el mensaje alto y claro de un Gobierno decidido a no tolerar voces disidentes», sentencia.
Anna Bensi y «Fuera de la caja»: el peligro de ser libres
El sacerdote también dedica un párrafo a la influencer Anna Sofía Benítez (Anna Bensi) y a los jóvenes del colectivo «Fuera de la caja», a quienes el régimen persigue por su activismo en redes sociales. «Si Anna Sofía y los muchachos de ‘Fuera de la caja’ fueran jóvenes desestructurados, alienados, desequilibrados, este Gobierno no se hubiera molestado en lo más mínimo en hacerles caso», afirma.
Reyes Pías sostiene que estos jóvenes «son la voz de la naciente juventud cubana, son el exponente del sentir real de las nuevas generaciones». Su persecución, añade, «no es un acto de justicia para con la Revolución, sino el intento de erradicación de un peligro, de un ‘mal ejemplo’ que no se puede tolerar».
Más de mil presos: «castigos ejemplarizantes»
El sacerdote recuerda que desde las protestas del 11 de julio de 2021, más de mil personas permanecen encarceladas. Oficialmente, no son presos políticos, sino «promotores del desorden público» o «autores de hechos vandálicos». Reyes Pías cuestiona: «¿Puede una vidriera rota costar 15 años de vida?».
Para el religioso, estos presos «son castigos ejemplarizantes, son el recordatorio constante del precio de ser libre en este país, son rehenes en exposición y la reserva de monedas de cambio».
«Mi firma por la patria»: control a través del miedo
Finalmente, el padre Alberto Reyes se refiere a la campaña oficial «Mi firma por la patria», que impulsa el gobierno para recoger firmas de apoyo. «Es aireada como gesto de soberanía popular frente a las agresiones imperialistas, como un ejercicio del derecho de los cubanos», escribe. Pero, en realidad, sostiene que «no es más que otro recordatorio de quién tiene la bota puesta sobre nuestro cuello, es una prueba más de cuánto puede controlarse a un pueblo a través del miedo».
«No todo es lo que parece, pero este pueblo no es tonto»
Reyes Pías concluye su reflexión con una nota de esperanza: «No, ciertamente, no todo es lo que parece, pero este pueblo no es tonto, y más allá de lo que parece, todos sabemos lo que cada cosa es». El texto completo de «He estado pensando… (156)» ha sido ampliamente compartido en redes sociales, donde numerosos usuarios han expresado su respaldo al religioso y su identificación con sus palabras.
Mientras tanto, las autoridades cubanas no han emitido declaración alguna sobre la publicación del sacerdote, quien ha sido objeto de hostigamiento en el pasado por sus posiciones críticas. La reflexión de Reyes Pías se suma a una larga lista de pronunciamientos de líderes religiosos que, desde la fe, han alzado su voz contra la represión y la falta de libertades en la isla.
