Ante la peor crisis turística en décadas, Meliá lanza ofertas masivas en Cuba para atraer al mercado local y llenar sus hoteles semivacíos
La cadena española Meliá Hotels International, uno de los mayores operadores hoteleros en Cuba, ha anunciado una agresiva campaña de ofertas denominada «Gran Outlet», con la que busca desesperadamente elevar la ocupación de sus instalaciones en medio del colapso del sector turístico en la isla.
La estrategia, que incluye una jornada de preventa el próximo 25 de abril en el hotel Tryp Habana Libre (La Habana) y el Meliá Internacional Varadero, ofrece descuentos y promociones dirigidas principalmente al mercado local, ante la práctica desaparición del turismo internacional. Los interesados deberán acudir presencialmente para beneficiarse de las ofertas, que incluyen la gratuidad para el primer niño en hoteles seleccionados, la eliminación del suplemento por habitación sencilla, flexibilidad en el check-in y check-out, y una política pet-friendly que permite alojarse con mascotas.
Una ocupación en caída libre
La crisis que azota al sector turístico cubano es de magnitudes históricas. En los primeros meses de 2026, el número de visitantes internacionales se desplomó un 30%, con 112.642 turistas menos que en el mismo período del año anterior. La ocupación hotelera en el país alcanzó en 2025 apenas el 18,9%, el peor registro desde 1985, según datos citados por la propia cadena.
La paralización de vuelos internacionales por la falta de combustible —aerolíneas como Air France, Air Canada, Iberia y otras han suspendido o reducido sus operaciones— ha dejado a los hoteles vacíos, mientras los pocos turistas que llegan encuentran restricciones de electricidad, agua y alimentos. El mercado interno, por su parte, no tiene poder adquisitivo para pagar tarifas hoteleras: el salario promedio en Cuba ronda los 7.000 pesos cubanos, unos 13 dólares al mes.

Imagen/ Periódico Cubano
Meliá, el gigante español en apuros
La cadena mallorquina gestiona más de 30 hoteles en la isla bajo las marcas Meliá, Paradisus, Sol y Gran Hotel, concentrados en destinos clave como Varadero, La Habana, Cayo Coco, Holguín, Trinidad y Santiago de Cuba. Solo en Varadero operan el Meliá Varadero (490 habitaciones), el Meliá Internacional Varadero (946 habitaciones), el Sol Palmeras y el Meliá Las Américas.
Las ofertas estarán vigentes para fechas como el Día de las Madres, el Día de los Padres y las vacaciones de verano, con reservas válidas hasta el 31 de agosto de 2026. Sin embargo, la pregunta que flota en el aire es si el público cubano, sumido en la peor crisis económica desde la década de 1990, podrá siquiera considerar una escapada a un hotel de lujo, por más descuentos que se ofrezcan.
Un síntoma más del colapso cubano
La medida de Meliá es un reflejo más del hundimiento del modelo turístico cubano, que durante años fue una de las pocas fuentes de divisas del régimen. La falta de combustible, los apagones de hasta 20 horas diarias, la escasez de alimentos en los propios hoteles y la creciente inseguridad han convertido el «paraíso caribeño» en un destino inviable. Mientras la dictadura de Díaz-Canel culpa al bloqueo estadounidense de todos sus males, los hoteles permanecen vacíos y sus dueños buscan desesperadamente llenar las habitaciones con los propios cubanos, que apenas pueden sobrevivir con salarios de hambre.
La «Gran Outlet» de Meliá no es más que la foto de un país en ruinas: una infraestructura turística de primer mundo construida sobre las espaldas del pueblo, ahora vacía y ofertada a quienes menos pueden pagarla. Mientras tanto, los cubanos de a pie siguen haciendo colas para conseguir un poco de pan o un frasco de aceite.
