De La Habana a Ginebra: la denuncia de una cubana afrodescendiente que hizo temblar al régimen en la ONU
La activista cubana Oraisa Estrada Velma, miembro de la organización Cubanos por el Progreso y la Integración en Valencia (CPIV), con sede en España, intervino este miércoles en el Quinto Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Poblaciones de Ascendencia Africana, celebrado en el Palais des Nations de Ginebra, para denunciar la represión sistemática del régimen cubano contra los afrodescendientes y los presos políticos en la isla.

Imagen/ perfil de Facebook: Estrada Velma Oraiza
En un discurso de poco más de cinco minutos, Estrada Velma nombró casos concretos de prisioneros políticos y denunció las torturas físicas y psicológicas a las que son sometidos quienes disienten en Cuba. «Como una mujer afrodescendiente, libre, cubana, hoy levanto mi voz por aquellos a quienes se les ha intentado arrebatar todo: su libertad, su dignidad y hasta su humanidad», declaró la activista, quien también cuestionó el indulto anunciado por el régimen el pasado 3 de abril, señalando que no ha representado una liberación real de los presos políticos.
Durante su intervención, Estrada Velma citó datos del informe semestral de la organización Cubalex, que documenta 246 eventos violatorios de derechos humanos en Cuba. Asimismo, recordó que, según Prisoners Defenders, al cierre de febrero de 2026 había 1.214 presos políticos en la isla, muchos de ellos afrodescendientes. Entre los casos que mencionó se encuentra el de Donaida Pérez Paseiro, presidenta de la Asociación Yoruba Libre, quien ha sido detenida en múltiples ocasiones por las autoridades cubanas.
Intento de censura y ovación internacional
En medio de su alocución, la delegación oficialista cubana intentó silenciarla invocando un artículo del reglamento de la ONU, una maniobra que no es nueva. En 2018, la entonces embajadora cubana ante la ONU protagonizó un episodio similar al intentar impedir que activistas cubanos tomaran la palabra en espacios internacionales, evidenciando un patrón sistemático del régimen de silenciar las voces críticas incluso fuera de sus fronteras.
Sin embargo, el intento de censura fracasó. La valentía de Estrada Velma y la contundencia de sus denuncias generaron una ovación por parte de los asistentes al foro, que respaldaron masivamente a la activista. Su intervención se convirtió en uno de los momentos más destacados de la jornada, visibilizando ante la comunidad internacional las violaciones de derechos humanos que persisten en Cuba bajo el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
La participación de Estrada Velma en el Foro de Afrodescendientes de la ONU refuerza el reclamo de justicia y libertad para el pueblo cubano, al tiempo que expone las contradicciones de un régimen que, mientras proclama su compromiso con la igualdad racial, reprime y encarcela a quienes alzan la voz contra el racismo estructural y la falta de libertades en la isla.
