El líder de Buena Fe describe la realidad de los músicos cubanos: entre apagones, EcoFlow y grabaciones truncadas
El cantante y compositor cubano Israel Rojas, vocalista del dúo Buena Fe, reconoció abiertamente las severas dificultades que enfrentan los artistas en medio de la crisis energética que azota a la isla. En una entrevista concedida a la página de Facebook del Festival Piña Colada, Rojas confesó que incluso tareas cotidianas como ensayar o grabar música se han convertido en un verdadero calvario debido a los constantes cortes de luz.
«A nosotros también nos coge la rueda de los apagones. Ensayar aquí se ha vuelto una odisea. Producir música con EcoFlow es una odisea», afirmó el músico, refiriéndose a las plantas eléctricas portátiles que muchos cubanos utilizan para mitigar los prolongados apagones. Rojas describió una realidad marcada por la frustración y la precariedad, donde incluso el trabajo creativo se ve interrumpido constantemente. «Secciones enteras de grabación se echan a perder cuando el EcoFlow también te falla», lamentó.

Imagen/ Cibercuba
La cultura como alivio emocional en medio de la crisis
A pesar de este sombrío panorama, Rojas defendió la celebración de eventos culturales como el Festival Piña Colada, argumentando que la cultura puede actuar como un bálsamo emocional para una población golpeada por la escasez. Según explicó, asistir a conciertos en tiempos difíciles puede ayudar a muchas personas a «salvar su salud mental» y a escapar, aunque sea temporalmente, de la «crueldad» que —en sus propias palabras— vive el pueblo cubano. El artista insistió en que estos espacios no deben ser vistos como un gasto innecesario, sino como una herramienta para sostener el ánimo de una ciudadanía asfixiada por las constantes interrupciones eléctricas.
Contexto de protestas y controversia
Las declaraciones de Rojas se producen en un momento de máxima tensión social. El Festival Piña Colada generó una fuerte controversia al celebrarse apenas tres semanas después de que, el 13 de marzo, vecinos de la ciudad de Morón —tras 26 horas consecutivas sin electricidad— tomaran la sede local del Partido Comunista, incendiaran mobiliario y dejaran a un joven herido de bala. El propio Arnaldo Rodríguez, director del festival y diputado por Morón, había calificado a esos manifestantes como «chusma» en los días previos al evento.
El mismo sábado del festival, Buena Fe se presentó en Morón. Rojas publicó entonces un video en redes sociales elogiando la instalación de paneles solares como un símbolo de resiliencia ante los apagones, replicando la narrativa oficial del régimen que presenta los sistemas fotovoltaicos donados por China como una solución a la crisis. «En los techos de las casas comienza a verse la resiliencia, comienza a verse el panorama de los paneles solares como fórmula para poder tener electricidad», afirmó Rojas en aquel video.
La ola de protestas más grande desde el 11J
La crisis energética que describe Rojas desde el escenario es la misma que ha desatado la mayor ola de protestas en Cuba desde las históricas jornadas del 11 de julio de 2021. La organización Cubalex documentó al menos 156 manifestaciones en toda la isla hasta el 17 de marzo, con la ciudad de Morón como el epicentro del descontento popular. Las autoridades han respondido con represión y descalificaciones, arrestando a decenas de personas y tildando a los manifestantes de «antisociales» y «chusma».
Las palabras de Rojas, aunque matizadas por su defensa de la narrativa oficial sobre los paneles solares, revelan la profunda afectación de un sector cultural que, como el resto de la sociedad, lucha por mantener su actividad creativa en medio del colapso energético más severo que ha vivido Cuba en décadas. Entre cortes de luz que pueden durar más de 20 horas diarias, los músicos cubanos intentan seguir creando, pero como admite el líder de Buena Fe, producir música con un EcoFlow es, efectivamente, una odisea.
