Alianza de Cristianos de Cuba exige al régimen que escuche al pueblo y dé paso a una transición pacífica hacia la democracia
La Alianza de Cristianos de Cuba (ACC), una organización que agrupa a más de 70 líderes religiosos y miles de feligreses en toda la isla, emitió este jueves una contundente declaración pública en la que insta a las autoridades cubanas a escuchar la voz de la mayoría de los ciudadanos y a «apartarse a un lado» para permitir una transición pacífica hacia la democracia y la libertad.
El documento, fechado el 26 de marzo de 2026, denuncia el «hambre, la miseria y el desamparo que enfrenta cada cubano de a pie» y condena la represión contra pastores, creyentes y todos aquellos que alzan su voz en defensa de sus derechos. La declaración, respaldada por el Consejo Directivo de la ACC, se produce en un contexto de creciente crisis económica, energética y social en Cuba, así como de un aumento de las acciones represivas contra líderes religiosos y disidentes.
«No hay compatibilidad entre la fe en Cristo y el comunismo»
Uno de los pasajes más contundentes de la declaración sostiene que «no hay comunión entre la luz y las tinieblas, así como tampoco entre la fe en Cristo y el comunismo». Los líderes religiosos afirman que, como Iglesia, tienen no solo el derecho, sino también el deber de alzar la voz en favor de la justicia y la verdad, condenando públicamente la injusticia y la opresión que sufren sus feligreses y todos los seres humanos.

Imagen/ Observatorio cubano de derechos humanos
La ACC respalda explícitamente a las nuevas generaciones que se expresan en redes sociales y en cualquier espacio público, reconociendo su valentía y comprometiéndose a acompañarlas en su lucha por un futuro mejor. «Apoyamos a las nuevas generaciones que alzan la voz en las redes sociales y en cualquier espacio», señala el texto, que también extiende su solidaridad a las familias que tienen a sus seres queridos injustamente detenidos.
Condena a la represión religiosa y exigencia de liberación de presos políticos
La declaración condena los «actos represivos contra nuestros siervos, pastores y sus familias» y exige la inmediata liberación de todos los detenidos y presos injustamente. Los líderes religiosos hacen un llamado a los gobernantes para que «cesen la opresión y el encarcelamiento de cubanos y creyentes que alzan la voz por sus derechos».
El pronunciamiento de la ACC se produce en un momento de aumento de la represión religiosa en Cuba. Organizaciones defensoras de los derechos humanos han documentado cientos de acciones contra líderes y congregaciones independientes en los últimos años. Uno de los casos más recientes es el del pastor Rolando Pérez Lora, quien fue detenido el pasado 23 de marzo en La Habana, según denunció la propia organización.
El contexto: crisis, represión y acercamiento de EE.UU. a sectores evangélicos
La declaración de la Alianza de Cristianos de Cuba se enmarca en un contexto de profundización de la crisis económica y energética, con apagones de hasta 20 horas diarias, escasez de alimentos y medicinas, y un creciente malestar social que ha derivado en protestas populares como las ocurridas en Morón, Ciego de Ávila, el pasado 13 de marzo.
Paralelamente, el gobierno de Estados Unidos ha intensificado su acercamiento a sectores evangélicos en la isla. El encargado de negocios de la embajada estadounidense en La Habana, Mike Hammer, se reunió recientemente con el líder evangélico Norberto Quesada, director de la Red de Plantación de Iglesias, para explorar vías de canalizar ayuda humanitaria directamente a la población a través de las iglesias.
Un llamado a la transición pacífica
El punto central de la declaración de la ACC es un llamado directo a las autoridades cubanas: «escuchar la voz de la mayoría de los ciudadanos cubanos, que pacíficamente les piden que se aparten a un lado y den paso a una transición pacífica hacia la democracia y la libertad en nuestra nación».
Los líderes religiosos fundamentan su postura en versículos bíblicos que, según ellos, obligan a los cristianos a actuar en defensa de los oprimidos. «Abre tu boca por el mundo, por el derecho de todos los desamparados», citan de Proverbios 31:8-9, y recuerdan que «Jehová requiere de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios» (Miqueas 6:8).
Un documento que busca influir en la vida política del país
La Alianza de Cristianos de Cuba no solo se limita a denunciar, sino que también anima a los líderes religiosos a ejercer su derecho a influir en las áreas políticas de toda la sociedad, promoviendo el bien común. «A los líderes religiosos y cristianos les recordamos que no hay comunión entre la luz y las tinieblas, así como tampoco entre la fe en Cristo y el comunismo», señala el texto, en una declaración que muchos analistas interpretan como un llamado explícito a la participación política activa de los cristianos en el proceso de cambio que algunos sectores consideran inminente.
La declaración, firmada por el Consejo Directivo de la ACC, representa uno de los pronunciamientos más duros de una organización religiosa contra el régimen cubano en años recientes, y se suma a otros llamamientos de iglesias y organismos de la sociedad civil que en las últimas semanas han alzado su voz para exigir una transición democrática en la isla. Mientras tanto, la represión contra pastores y creyentes continúa, y las detenciones de líderes religiosos independientes se multiplican, en un contexto donde la fe se ha convertido para muchos en una forma de resistencia.
