Mike Hammer desafía la crisis y la represión: visita la redacción de 14ymedio en La Habana
En un gesto de alto valor simbólico, el encargado de negocios de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, visitó este martes la redacción del medio independiente 14ymedio, ubicada en un edificio de 14 pisos en La Habana. En medio de un apagón que mantiene a la isla sumida en la oscuridad durante horas, el diplomático ascendió por las escaleras hasta la sede del diario, donde fue recibido por su directora, Yoani Sánchez, y el periodista Reinaldo Escobar, ambos sometidos con frecuencia al acoso de las autoridades cubanas.
La visita, que se desarrolló en un clima de afecto y cordialidad, permitió a Hammer —acompañado por Leslie Núñez Goodman, consejera de la Oficina de Educación, Cultura y Prensa de la embajada— conversar sobre la situación actual de Cuba, el ejercicio del periodismo independiente y las dificultades cotidianas que enfrentan los cubanos en medio de la peor crisis económica y energética de las últimas décadas.

Imagen/ 14ymedio
Un cerco que no cesa
El encuentro tuvo lugar apenas días después de que la propia Yoani Sánchez fuera víctima de un nuevo episodio de hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado. El pasado domingo, un agente vestido de civil y con el rostro totalmente cubierto le impidió la salida de su vivienda, sin ofrecer explicación alguna ni identificarse. «Yo soy una ciudadana que no ha cometido delitos, no está juzgada en un tribunal, no tiene una orden de restricción ni prisión domiciliaria. Entonces, ¿por qué tú no me dejas salir?», le reclamó la periodista en un video difundido en sus redes.
El incidente no es aislado. A finales de enero, Sánchez fue detenida brevemente en la calle y devuelta a la fuerza a su casa para impedir que asistiera a una recepción diplomática precisamente en la residencia de Mike Hammer. En aquella ocasión, su esposo Reinaldo Escobar también fue interceptado por agentes de civil, y otros opositores como Berta Soler y Ángel Moya denunciaron cercos similares, en una escalada represiva que organizaciones internacionales de prensa continúan documentando.
El diplomático que incomoda al régimen
Desde su llegada a La Habana en noviembre de 2024, Mike Hammer ha desarrollado una intensa labor de visitas a lo largo y ancho de la isla, reuniéndose con lo que él mismo denomina los «cubanos de a pie»: defensores de derechos humanos, madres de presos políticos, artistas, periodistas independientes y religiosos, en encuentros que documenta profusamente en las redes sociales de la embajada.
Esta estrategia, que analistas como Michael Shifter, del Diálogo Interamericano, atribuyen a una línea marcada por el Departamento de Estado bajo la dirección del secretario Marco Rubio, ha irritado profundamente al gobierno cubano, que lo acusa de actuar como un «activista» y de violar la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, ha llegado a cuestionar si Cuba tiene derecho a protegerse de lo que considera la «agresión estadounidense» y a aplicar leyes contra quienes actúan como «agentes de una potencia extranjera hostil».
A pesar de las críticas, el Departamento de Estado ha sido claro: «La embajada continuará reuniéndose con quienes defienden los derechos humanos, las libertades fundamentales y la dignidad humana». En febrero, Washington ya había denunciado el hostigamiento a Hammer durante sus visitas a provincias, afirmando que «sabemos quiénes son y responderemos en consecuencia, incluso con sanciones de visado».
Una visita en medio de la tormenta
La visita de Hammer a 14ymedio se produce en un contexto particularmente tenso. La noche del viernes 13 de marzo, la localidad de Morón, en Ciego de Ávila, fue escenario de una de las protestas más intensas de los últimos años contra el régimen. Los residentes, hartos de los apagones de hasta 20 horas diarias, la escasez de alimentos y la falta de medicinas, se lanzaron a las calles a oscuras, al grito de «Libertad» y «Abajo la dictadura». La protesta derivó en el ataque e incendio de la sede municipal del Partido Comunista, dejando al menos un joven herido de bala y decenas de detenidos, entre ellos varios menores de edad.
Hammer, que había visitado Morón en enero pasado, expresó el domingo su preocupación por los residentes de la localidad. «Estuve en Morón en enero y estoy muy preocupado por la situación. Me reuní con algunos Cubanos de a pie allí, espero que se encuentren bien», escribió en su cuenta de X, junto a dos fotografías de su paso por la ciudad, incluyendo una junto al emblemático Gallo de Morón.
Al día siguiente, en una visita a la iglesia de Nuestra Señora de Regla, el diplomático elevó una plegaria por los presos políticos. «Hoy fuimos a misa a la iglesia de la Virgen de Regla con pedido y esperanza que se liberen a todos los presos políticos, y para todos, un mejor futuro para el pueblo cubano», expresó.
El significado de un gesto
La visita de Hammer a la redacción de 14ymedio no es un acto aislado, sino una pieza más en el tablero de las tensas relaciones entre Estados Unidos y Cuba. En un momento en que el gobierno de Donald Trump ha intensificado la presión sobre la isla, con medidas como el bloqueo petrolero que ha agravado la crisis energética, y mientras el presidente Miguel Díaz-Canel confirma contactos con Washington pero insiste en que no habrá cambios en el sistema, la presencia del diplomático en la sede del principal medio independiente del país envía un mensaje claro de respaldo a la libertad de expresión y a quienes la ejercen a pesar de la represión.
El gesto de subir 14 pisos a pie durante un apagón para reunirse con periodistas acosados por el régimen resume la esencia de una política que busca, como afirmó el propio Hammer en una entrevista reciente, que Cuba «vuelva a ser la perla del Caribe». Frente a la «habitación silenciosa» del discurso oficial, el diplomático estadounidense elige el ruido de la calle, las escaleras y las redacciones independientes para afirmar que, pese a todo, la conversación con la sociedad civil sigue viva.
