De policía a capo: la historia de El Mencho, el narco más buscado en 20 años.

Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como “El Mencho”, fue el rostro más buscado del narcotráfico en México durante más de dos décadas y la figura central detrás del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más violentas y expansivas del país. Su muerte en un operativo de seguridad el 22 de febrero de 2026 marca el fin de una era en el crimen organizado mexicano.
Orígenes humildes y primeros años
Nacido el 17 de julio de 1966 en Aguililla, estado de Michoacán, Oseguera fue criado en una familia campesina. Sus primeros pasos fuera de México lo llevaron a los Estados Unidos, donde vivió durante un tiempo y se involucró en actividades delictivas vinculadas al narcotráfico. Fue arrestado en California en la década de 1990 por conspiración para distribuir heroína, tras lo cual pasó un tiempo en prisión antes de ser deportado a México.
A su regreso al país azteca, Oseguera estuvo brevemente vinculado a labores policiales, pero pronto regresó al crimen organizado. Inicialmente se asoció con el Cártel del Milenio, una organización que operaba en occidente de México, y eventualmente cofundó lo que se convertiría en el CJNG.

Imagen: BBC
Bajo el liderazgo de El Mencho, el CJNG pasó de ser un grupo criminal regional a una de las organizaciones más influyentes y peligrosas de México. Su expansión territorial fue rápida, extendiéndose por múltiples estados y enfrentándose directamente con otros cárteles tradicionales como el de Sinaloa.
El CJNG diversificó sus actividades delictivas, incluyendo:
- Tráfico de drogas (cocaína, metanfetamina y fentanilo, una droga sintética extremadamente potente)
- Extorsión y secuestro
- Violencia contra fuerzas del orden y comunidades civiles
- Operaciones de contrabando internacional
Debido a su violencia y agresividad, el CJNG se convirtió en una de las organizaciones criminales más temidas de México, con un impacto significativo en la seguridad pública.
El Mencho fue durante años uno de los fugitivos más buscados tanto por México como por Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses, incluyendo la Administración de Control de Drogas (DEA), ofrecieron una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura o muerte, debido a los cargos federales en su contra relacionados con narcotráfico, uso de armas y conspiración.

El Mencho fue localizado en Tapalpa, Jalisco, durante un operativo conjunto de seguridad que contó con inteligencia y apoyo táctico de agencias mexicanas y estadounidenses. En el enfrentamiento resultó gravemente herido y falleció mientras era trasladado a un hospital. El operativo también derivó en la detención y abatimiento de otros miembros de su organización.
Un legado de violencia
La muerte de El Mencho representa un golpe simbólico a la estructura del CJNG, aunque expertos en seguridad advierten que la organización podría persistir pese a su desaparición física, debido a su naturaleza amplia, descentralizada y con múltiples líderes jerárquicos.
El legado de El Mencho está marcado por décadas de violencia extrema, enfrentamientos directos con las fuerzas del orden y una expansión del narcotráfico que ha tenido consecuencias significativas en México y la región. Su historia de exconvicto a jefe de uno de los cárteles más temidos del mundo
refleja la complejidad y los desafíos continuos que enfrenta el país para combatir la criminalidad organizada.
