Estados Unidos lleva al Vaticano su estrategia para Cuba: ayuda humanitaria y respaldo internacional
El jefe de misión de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, viajó este viernes a Roma para sostener una serie de encuentros de alto nivel en el Vaticano, donde abordó la situación en la isla y reafirmó el respaldo de la administración Trump a «las aspiraciones del pueblo cubano de vivir en libertad», según informó la representación diplomática estadounidense.

Imagen/ Martí Noticias
Hammer se reunió con el secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, acompañado por el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Brian Burch. Durante el encuentro, los diplomáticos discutieron «la situación en Cuba y el importante papel de la Iglesia Católica en la isla», en un contexto de máxima tensión bilateral marcado por el bloqueo energético impuesto por Washington y el colapso económico que sufre la población cubana.
Posteriormente, Hammer y Burch mantuvieron un encuentro con un grupo de embajadores latinoamericanos acreditados ante la Santa Sede, procedentes de países como México, Guatemala, Argentina, Chile, Ecuador y Costa Rica. En esa reunión, abordaron «cómo trabajar juntos y con la Iglesia para apoyar el deseo del pueblo cubano de tener oportunidades económicas y libertad».
Cáritas y la ayuda humanitaria directa
La agenda del diplomático en Roma incluyó también una reunión con representantes de Cáritas Internationalis, la confederación católica de asistencia social, con quienes dialogó sobre «cómo la administración Trump está apoyando directamente al pueblo cubano al entregar ayuda humanitaria a través de la Iglesia católica». Esta vía de asistencia se ha convertido en uno de los pocos canales de apoyo internacional que llega a la población sin intermediación del gobierno cubano.
Un contexto de máxima tensión y un Papa que llama al diálogo
La visita de Hammer al Vaticano se produce en un momento de extrema crispación en las relaciones entre Washington y La Habana, agravada por el bloqueo energético impuesto por la administración Trump tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro y las amenazas de aranceles a cualquier país que suministre petróleo a Cuba.
El papa León XIV había hecho un llamado público reciente a ambas partes para que entablen «un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del pueblo cubano». La crisis ha afectado incluso a la propia Iglesia cubana: los obispos de la isla se vieron obligados a cancelar su tradicional visita Ad Limina Apostolorum al Vaticano, programada para esta misma semana, debido a la falta de combustible para los vuelos.
Sin embargo, en un gesto que podría interpretarse como una señal de atención prioritaria hacia la isla, el papa León XIV recibió este viernes en audiencia privada al obispo de Guantánamo y Baracoa, Silvano Pedroso Montalvo, en un encuentro que no estaba previsto en la agenda pública del Vaticano y del que no se ofrecieron detalles adicionales.
Hammer: «La revolución no solo ha fracasado, sino que ha traicionado al pueblo»
En declaraciones recientes a Martí Noticias, Hammer había sido particularmente duro en su diagnóstico sobre la situación cubana, afirmando que la revolución «no solo ha fracasado, sino que ha traicionado al pueblo». El diplomático rechazó además que el embargo estadounidense sea el responsable de la crisis y enumeró las carencias que azotan a la isla: «No hay medicinas, no hay electricidad, no hay combustible, no se recoge la basura. Eso no es culpa de Estados Unidos».
Esta semana, antes de viajar a Roma, Hammer se reunió en Madrid con exiliados cubanos y reiteró que Washington «apoya y quiere que se concreten las aspiraciones de apertura política y económica del pueblo». En ese encuentro, el jefe de misión subrayó que el futuro de Cuba debe ser decidido «por los cubanos en la isla, en ejercicio de su libertad», y puso a disposición de los exiliados las embajadas estadounidenses en Europa como canales para hacer llegar «informes, información, preocupaciones, ideas, proposiciones».
Una Iglesia en el centro del tablero
La presencia de Hammer en el Vaticano y los sucesivos encuentros con la jerarquía eclesiástica confirman el papel central que la administración Trump otorga a la Iglesia Católica como actor humanitario y como posible facilitadora de una transición en Cuba. En un escenario de colapso estatal y creciente aislamiento del régimen, la red de Cáritas y las estructuras eclesiales se perfilan como uno de los pocos puentes que aún conectan a la población cubana con la comunidad internacional.
