«El Necio» no podrá entrar a EE.UU.: sancionan a propagandista oficialista por acoso a Mike Hammer
El gobierno de Estados Unidos ha impuesto restricciones de visado al propagandista del régimen cubano Pedro Jorge Velázquez, conocido como «El Necio», en una medida que responde directamente a su participación en acciones de hostigamiento y acoso contra diplomáticos estadounidenses en Cuba, informaron fuentes oficiales a Martí Noticias.

Imagen/ Facebook: El Necio
Velázquez, figura prominente de la propaganda oficialista en redes sociales, se convierte así en uno de los primeros afectados por la nueva política de Washington de sancionar a ciudadanos cubanos identificados en actos de intimidación contra el personal diplomático de Estados Unidos.
Identificación y sanciones en curso
Las fuentes gubernamentales precisaron que «El Necio» fue identificado por su participación en campañas de acoso y por la difusión de contenido sensible, acciones que se dirigieron específicamente contra el Encargado de Negocios de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer. Entre las conductas señaladas está la publicación de imágenes de las placas de vehículos diplomáticos, información considerada altamente sensible por analistas de seguridad.
La sanción ocurre tras reiteradas advertencias de Washington sobre los actos de intimidación contra su jefe de misión. En las últimas semanas, turbas organizadas han increpado a Hammer con insultos y gritos durante sus visitas al interior del país, en eventos que el Departamento de Estado ha calificado como violaciones de las obligaciones internacionales de Cuba de proteger al personal diplomático acreditado.
Endurecimiento general de medidas migratorias
Paralelamente a la sanción individual contra Velázquez, el Departamento de Estado se dispone a endurecer las restricciones migratorias contra un espectro más amplio de ciudadanos cubanos que hayan participado en actos de repudio y manifestaciones organizadas contra diplomáticos estadounidenses, según revelaron fuentes internas de la administración.
Las medidas en evaluación contemplan:
· Inadmisibilidad permanente para ingresar a Estados Unidos.
· Cancelación de visados vigentes, en caso de existir.
· Revocación de procesos migratorios en curso.
Las autoridades estadounidenses están documentando visualmente a quienes participen en este tipo de manifestaciones como parte de los mecanismos de verificación. «No permitiremos bajo ningún concepto que nuestros diplomáticos sean acosados y que quienes participan en esas acciones luego intenten entrar impunemente a EE.UU.», indicaron las fuentes.
El Departamento de Estado no solo estaría identificando a quienes interactúan de forma agresiva con funcionarios estadounidenses durante las visitas de Hammer a las provincias, sino también a los participantes en actos hostiles frente a la sede diplomática en el malecón habanero, área utilizada históricamente por el régimen para concentraciones políticas.
Identificación de responsables en Camagüey
En ese contexto, el proyecto Represores Cubanos, impulsado por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), informó la incorporación a su base de datos de dirigentes políticos de Camagüey vinculados a la organización de actos de repudio recientes contra Hammer. Entre los señalados figuran:
· Roberto Conde Silverio, segundo secretario del Partido Comunista en Camagüey.
· Yaymir Victoria Basulto, secretaria ideológica provincial.
· Yurisney Gil Monteagudo, primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas en la provincia.
Según la FDHC, estos funcionarios habrían participado en la convocatoria, coordinación e instrucción de los manifestantes. La inclusión de estos nombres en la base de datos busca documentar responsabilidades y facilitar futuras acciones de rendición de cuentas.
Antecedentes y marco legal
El endurecimiento actual se apoya en una política aplicada con mayor rigor desde octubre pasado, cuando Estados Unidos comenzó a dejar sin visa a cubanos vinculados al Partido Comunista o a quienes hayan participado en manifestaciones antiamericanas promovidas por el régimen.
Estas decisiones se amparan en la Sección 221(i) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), que permite revocar un visado ya emitido si surgen nuevos elementos que cuestionen la elegibilidad del titular, desde sospechas de fraude hasta indicios de amenaza a la seguridad pública o nacional.
El propio Mike Hammer había adelantado en mayo, durante una conferencia de prensa en Miami, que se estaban aplicando con mayor severidad las normas que impiden conceder visados a personas con vínculos recientes con el PCC o instituciones estatales. «Queremos evitar que estén los represores por las calles de South Beach, tomándose un mojito. Eso no puede ser, no es justo», afirmó entonces.
Como resultado, se han registrado decenas de negativas de visado a cubanos que, sin haber sido militantes comunistas, trabajaron en entidades estatales o en empresas controladas por el régimen.
La escalada de sanciones se produce tras una serie de episodios de tensión diplomática que llevaron al congresista republicano Mario Díaz-Balart a advertir que cualquier persona o régimen que amenace a funcionarios estadounidenses, ya sea en Cuba, Venezuela u otros países, enfrentará consecuencias. «Estados Unidos no apaciguará ni permitirá impunidad para los matones que pongan en peligro vidas estadounidenses», escribió en X.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental subrayó que «el régimen ilegítimo cubano debe cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática del Encargado de Negocios Hammer». La institución enfatizó que los diplomáticos estadounidenses continuarán reuniéndose con el pueblo cubano «a pesar de las tácticas fallidas de intimidación del régimen».