Discurso de Díaz-Canel desata avalancha de indignación y burlas en redes sociales por desconexión con la crisis

Discurso de Díaz-Canel/ Facebook: Presidencia Cuba
La comparecencia en vivo del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, generó una reacción masiva de rechazo, indignación y burla en las redes sociales, donde cientos de usuarios comentaron en tiempo real para expresar su frustración con un discurso que calificaron de vacío y desconectado de la grave crisis económica y social que atraviesa la isla.
Lejos de generar apoyo o tranquilidad, la intervención fue recibida como «más de lo mismo», según reflejaron los comentarios en plataformas como Facebook y YouTube durante la transmisión. Los internautas acusaron al mandatario de repetir promesas incumplidas sin ofrecer soluciones concretas a problemas urgentes como la escasez de alimentos, medicamentos, electricidad y agua.
Críticas por falta de transparencia y represión
Los usuarios también cuestionaron duramente el formato de la comparecencia, señalando la ausencia de periodistas independientes y la falta de preguntas no planificadas. Comentarios como «no hay una pregunta que no esté planeada» reflejaron la profunda desconfianza hacia la transparencia del evento. Muchos recordaron la existencia de presos políticos y la represión contra el disenso, subrayando la contradicción entre el discurso oficial de «unidad» y la realidad cotidiana.
Denuncias de hambre, miseria y desconexión
El tema de la precariedad económica dominó buena parte de la interacción. Reclamos por arroz, frijoles, medicinas y salarios dignos inundaron los chats. Numerosos comentaristas cuestionaron la insistencia en «sacrificios» que, según ellos, siempre recaen sobre el pueblo y no sobre la élite gobernante. La percepción de una total desconexión del presidente con la vida real de los cubanos fue recurrente, con expresiones como «Divorciado de la realidad» y «habla desde el privilegio».
Cuestionamientos a la convocatoria a la juventud y al modelo
Las menciones de Díaz-Canel a los jóvenes generaron una ola de respuestas irónicas, dado el contexto de migración masiva que ha vaciado barrios enteros. «¿Qué jóvenes vas a convocar si la mayoría se fue del país?», escribió una usuaria. Otros señalaron que quienes permanecen lo hacen sin expectativas reales de progreso en un sistema que no ofrece oportunidades.
Entre los comentarios también surgieron llamados directos a un cambio político, con frases como «La alternativa es libertad» y «no existe desarrollo en dictadura». Expresiones como «67 años de lo mismo» resumieron el hartazgo acumulado tras décadas de promesas fallidas.
Un termómetro del descontento social
La transmisión terminó funcionando como un claro termómetro del profundo descontento social en Cuba. Para muchos usuarios, el discurso no solo careció de anuncios concretos, sino que reforzó la sensación de que el régimen intenta ganar tiempo mientras la situación del país se deteriora. Al finalizar la comparecencia, numerosos mensajes expresaban cansancio, frustración y resignación, convencidos de que, una vez más, no se ofrecieron respuestas reales a los problemas que asfixian a la población.
