Vicecanciller de Cuba niega negociaciones formales con EE.UU., pero se dice abierto a conversar.
El gobierno de Cuba afirmó este lunes que no existe actualmente una mesa de diálogo formal con Estados Unidos, aunque se mostró dispuesto a entablar conversaciones bajo ciertas condiciones, en medio de un contexto de fuertes tensiones bilaterales, informó AP News.

Captura AP News
El pronunciamiento fue hecho por el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, quien declaró a la Associated Press que, si bien no se están llevando a cabo negociaciones formales en este momento, la isla está abierta a un diálogo que pueda conducir a un entendimiento respetuoso entre ambos países. “Estamos abiertos al diálogo. Si podemos tener diálogo, tal vez eso pueda conducir a una negociación”, dijo Cossío, citando la posibilidad de iniciar un diálogo informal que favorezca una coexistencia “respetable y seria” pese a las diferencias políticas.
Lo que Cuba está dispuesta y no dispuesta a discutir
Cossío subrayó que, aunque se muestra receptivo a conversar, ciertos temas están fuera de discusión para el gobierno cubano, entre ellos:
- La Constitución de Cuba
- El sistema económico del país
- El sistema de gobierno socialista
Pese a estas salvedades, el diplomático aseguró que hay “muchos otros asuntos” que el país está dispuesto a debatir si se establecieran condiciones adecuadas para un diálogo.
Contexto de las tensiones entre La Habana y Washington
Las declaraciones llegan en un momento de tensiones elevadas entre Cuba y EE. UU., exacerbadas por varias decisiones del gobierno estadounidense en los últimos meses. Entre ellas:
- Presiones económicas y sanciones, incluidas amenazas de aranceles a países que envíen petróleo a Cuba, medida que busca aislar aún más a la isla.
- Corte de suministros energéticos clave tras la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, lo que interrumpió los envíos de petróleo que Cuba recibía de Venezuela.
- Reconocimientos públicos por parte de Estados Unidos de contactos con altos representantes cubanos, aunque sin negociaciones formales confirmadas por La Habana.
El propio presidente estadounidense, Donald J. Trump, ha señalado en diversas ocasiones que “su administración está comenzando a hablar con líderes cubanos”, a pesar de también haber fortalecido la presión económica con sanciones y medidas dirigidas a limitar el acceso de la isla a combustibles básicos.

Hernández de Cossio
Imagen: Cibercuba
Cuba en medio de una crisis económica agravada
Las tensiones diplomáticas se superponen a una crisis económica profunda en Cuba, marcada por prolongados apagones, escasez de energía por la interrupción de suministros de petróleo y un impacto presupuestario que, según cifras citadas por autoridades cubanas, habría superado los 7.500 millones de dólares entre marzo de 2024 y febrero de 2025.

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Cossío reconoció las dificultades que enfrenta el país, pero no ofreció detalles sobre cómo Cuba podría asegurar el abastecimiento de energía o responder a las presiones externas. Al mismo tiempo, reiteró que la isla se prepara para enfrentar la situación con “creatividad, estoicismo y austeridad”.
La posibilidad de un eventual diálogo, aunque aún distante, surge en medio de un escenario más amplio que incluye relaciones con terceros países como México y Rusia. Mientras Washington presiona para que estos y otros países corten suministros petroleros a la isla, México ha expresado su intención de continuar con ayuda humanitaria y alimentos pese a la presión de Estados Unidos.
En este contexto, las palabras de Cossío transmiten una postura de apertura calculada ante EE. UU., pero también de firmeza en la defensa de los principios políticos y constitucionales de Cuba, dejando claro que cualquier acercamiento dependerá de que se respeten criterios de soberanía e igualdad.
