Nuevo Código de niños y jóvenes en Cuba este 2026: derechos, migración y los retos que vienen

Imagen: https://www.gacetaoficial.gob.cu/es
Cuba arrancó 2026 con una de las reformas legales más amplias de los últimos tiempos: el Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes (Ley 178/2025), publicado el 28 de enero en la Gaceta Oficial. Esta nueva norma reemplaza leyes que llevaban décadas vigentes y busca modernizar la protección de los menores según los estándares internacionales de derechos humanos.
El texto reafirma que todo menor de 18 años es sujeto pleno de derechos y que cualquier decisión —familiar, institucional o estatal— debe centrarse en su “interés superior”, es decir, en su bienestar integral.
También deja claro que la pobreza no es motivo para separar a un niño de su familia, una afirmación relevante en un contexto económico tan precario como el actual.
Hijos de padres emigrantes
Uno de los temas más polémicos es el de los hijos de padres que emigran. La ley obliga a quienes planeen salir del país a designar previamente a una persona que asuma el cuidado del menor. Con esto, el Estado busca evitar situaciones de abandono o indefensión en medio del creciente éxodo cubano.
No obstante, algunos juristas señalan que la norma podría chocar con la realidad de miles de familias que emigran de forma apresurada o irregular, y que ven en este requisito un obstáculo más en un camino ya complicado.
El Código también introduce reglas más claras sobre retornos y deportaciones. Prohíbe devolver a niñas, niños o adolescentes a lugares donde su vida o su libertad corran peligro, y exige que cualquier repatriación se haga bajo procesos legales y con seguimiento institucional. Además, el Estado asume la obligación de sancionar los traslados ilícitos de menores, incluso si los cometen familiares cercanos.

La ley crea un sistema nacional de protección, que coordina políticas de educación, salud, justicia y cultura. También reconoce la participación de los adolescentes y jóvenes en decisiones públicas, reforzando su derecho a expresarse y ser escuchados.
En casos de violencia o vulneración de derechos, los menores podrán presentar denuncias directamente o mediante personas de confianza, y las instituciones deberán actuar según protocolos comunes.
Críticas y dudas
Aunque la ley ha sido celebrada por muchos especialistas en derecho familiar, no faltan las dudas. Algunos padres consideran que otorga demasiado poder a los adolescentes en temas de salud o educación, mientras otros señalan la falta de recursos reales para aplicar un sistema tan ambicioso en medio de una crisis prolongada.
También hay quienes cuestionan si las instituciones estatales que ahora se presentan como garantes de los derechos de los menores tendrán realmente la independencia para defenderlos cuando los conflictos involucren al propio Estado.
Derechos sobre el papel

Todo Cuba
El nuevo Código de la Niñez, Adolescencias y Juventudes representa, sin duda, un paso legal importante. Pero en un país marcado por la censura, el control político y la falta de libertad de expresión, hablar de derechos juveniles adquiere un significado especial.
Reconocer la voz de los jóvenes es solo el primer paso; escucharla sin miedo y permitir que se exprese libremente será el verdadero desafío. Porque en una sociedad donde opinar diferente puede tener consecuencias, garantizar los derechos de la infancia y la juventud no solo depende de leyes nuevas, sino de un cambio profundo en la cultura política del país.
