Hallan muerto a anciano desaparecido tras salir a cortar leña en Espartaco, Cienfuegos

Imagen: Facebook/Yaiset Rodríguez Fernández
La comunidad de Espartaco, en el municipio Palmira, provincia de Cienfuegos, vive días de duelo e indignación tras el hallazgo sin vida de Miguel, un anciano desaparecido desde el 19 de diciembre después de salir al campo a cortar leña. Su muerte no solo ha causado tristeza, sino también críticas hacia el desinterés de las autoridades locales, que prácticamente se desvincularon de la búsqueda.
Según denunciaron familiares y vecinos en redes sociales, la policía solo participó el primer día del operativo, mientras que el delegado del pueblo se sumó recién cuando habían pasado ocho días. Durante ese tiempo, la familia del anciano lideró las búsquedas por su cuenta, enfrentando incluso tragedias adicionales: la esposa del fallecido sufrió una caída y se fracturó un brazo mientras recorría la zona montañosa.

El 5 de enero, un joven que pescaba en las cercanías del Canal, por la zona de Maraboto, encontró parte del cuerpo del anciano en el agua. El resto apareció un día después, en un punto cercano. La noticia estremeció a los cerca de 4 000 habitantes de Espartaco, un poblado antaño azucarero donde todos se conocían y eran testigos de la precaria vida de Miguel.
Miguel enfrentaba una situación familiar y económica crítica: su único hijo está preso, dos nietos vivían bajo su cuidado y su esposa es también de edad avanzada. Según vecinos, él salía a cortar leña para cocinar y, en ocasiones, elaborar carbón para vender y comprar alimentos.
Hallan muerto a anciano desaparecido: una vida marcada por la necesidad y el abandono

Imagen: Facebook/Yaiset Rodríguez Fernández
En una publicacion de Facebook, la usuaria Yaiset Rodríguez Fernández relató que el anciano sufría lagunas mentales y episodios de confusión, probablemente vinculados con una depresión que se agravó tras la visita a su hijo en prisión. La situación pone en evidencia la vulnerabilidad de los adultos mayores en comunidades rurales cubanas, donde muchas familias sobreviven con escasos recursos y sin el acompañamiento del Estado.
Para muchos, la historia de Miguel no es un caso aislado, sino el reflejo de una crisis social y humanitaria que golpea con fuerza a los sectores más desprotegidos. En palabras de la denunciante, Cuba es hoy “una tierra que clama por justicia”.
La muerte de este anciano expone cómo la indiferencia institucional y la precariedad económica pueden convertir una dificultad cotidiana en una tragedia irreparable. La comunidad de Espartaco, mientras exige explicaciones, rinde homenaje a un hombre que solo buscaba sobrevivir con dignidad en medio del olvido.
