EE.UU. refuerza advertencias para viajeros en Cuba ante aumento de delitos e interrupciones graves.

La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió recientemente un comunicado especial alertando sobre un notable aumento de robos, agresiones y allanamientos en el territorio cubano, además de recalcar las crecientes interrupciones de servicios básicos como la electricidad. La misión diplomática pidió a sus ciudadanos y visitantes extremar precauciones y ofrecer orientación detallada sobre cómo actuar en situaciones de riesgo.
Según el sitio oficial de la embajada, las advertencias ya registradas para Cuba señalan que el país presenta “crimen menor” en aumento, pero también “robos violentos, incluidos asaltos armados” y cortes prolongados del sistema eléctrico, lo cual incrementa la vulnerabilidad de turistas y residentes.

Comunicado emitido por La Embajada de Estados Unidos en Cuba
En su nota, la embajada recomienda ante todo: mantener cerradas puertas y ventanas, evitar exhibir dinero en efectivo en exteriores, contar con rutas de escape bien definidas, abstenerse de consumir bebidas de desconocidos y no conducir fuera de zonas conocidas sin acompañamiento. También sugiere inscribirse en el programa STEP (Smart Traveler Enrollment Program) para recibir actualizaciones constantes.
Asimismo, se enfatiza que los cortes de electricidad —que en algunas zonas alcanzan hasta 12 horas o más— debilitan sistemas de iluminación pública, cámaras de seguridad y semáforos, lo que a su vez eleva los riesgos de delitos nocturnos.
El comunicado se produce en un momento de marcada tensión socio-económica en Cuba. La crisis energética, con apagones frecuentes y prolongados, ha generado zonas con escasa iluminación nocturna, escenario que delincuentes aprovechan para ataques rápidos. Por su parte, la escasez de bienes y servicios básicos favorece la proliferación de robos y asaltos en viviendas, transporte y zonas turísticas.

Imagen: Embajada de Estados Unidos en Cuba
Fuentes de la embajada advierten que el deterioro de la infraestructura y la debilitación del sistema de seguridad pública agravan la situación, y que los visitantes estadounidenses deben actuar bajo una lógica de mayor autoprotección. Algunos analistas interpretan esta comunicación como un cambio de tono diplomático de Washington hacia Cuba, enfatizando la dimensión de seguridad más allá de la tradicional advertencia migratoria.
Esta alerta amplía la perspectiva habitual de riesgo en Cuba, que hasta ahora se centraba principalmente en salud, normas de tránsito y servicios limitados. Ahora se suma un enfoque en seguridad personal, subrayando que incluso zonas reconocidas como turísticas pueden presentar peligros crecientes.
Para la política bilateral, este nuevo comunicado podría incrementar la presión sobre el gobierno cubano para reforzar mecanismos de protección ciudadana y mejorar la colaboración con misiones extranjeras. Aunque la embajada aclara que “no se trata de abandonar la isla”, sí recalca que “la situación requiere una mayor diligencia” por parte de sus ciudadanos.
