Nueva rotura en la conductora Cuenca Sur deja sin agua a zonas de La Habana y agrava crisis hidráulica

Imagen: Granma.cu
El servicio de agua potable en La Habana volvió a quedar seriamente comprometido este viernes. A la avería registrada en la conductora Cuenca Sur, que dejó sin abasto a amplias zonas de Diez de Octubre, se sumó horas después la paralización de la fuente El Gato, una de las principales de la línea San José, debido a un corte eléctrico ocurrido a partir de las 4:00 p.m., según informó la empresa estatal Aguas de La Habana.
Dos incidentes en el mismo día
En su primera nota, la entidad reconoció que tres roturas en Cuenca Sur obligaron a suspender las operaciones del Sistema Central, afectando directamente a barrios como La Víbora y la parte alta de Luyanó.
Poco después, comunicó una segunda interrupción de gran impacto: la detención de los siete equipos de bombeo de la fuente El Gato, hecho que ahora repercute en Habana del Este y en San Miguel del Padrón, donde el suministro también quedó cortado.
Un problema que no es nuevo
Aunque Aguas de La Habana pidió disculpas a la población por las “molestias ocasionadas”, lo cierto es que estos episodios se repiten con creciente frecuencia. Entre roturas, mantenimientos mal planificados y la incapacidad de ofrecer respuestas rápidas, miles de habaneros afrontan cortes de agua que se prolongan durante horas y, en muchos casos, días enteros.
La falta de inversiones, la obsolescencia de la red hidráulica y la demora en reparar las conductoras son factores que agravan una crisis que afecta la vida cotidiana de los ciudadanos, quienes deben acumular agua como medida de supervivencia ante la incertidumbre de cuándo volverá el servicio.
Ciudadanos a su suerte
La población, harta de justificaciones oficiales, sufre directamente las consecuencias: problemas de higiene en el hogar, dificultades para la preparación de alimentos, afectaciones en escuelas, hospitales y centros de trabajo. Lo que Aguas de La Habana describe como “molestias” se traduce en un verdadero calvario diario para miles de familias.
Este nuevo episodio confirma que, lejos de resolverse, la crisis del agua en La Habana se mantiene y empeora, poniendo en evidencia la ineficiencia del sistema estatal y dejando claro que los ciudadanos siguen quedando abandonados a su suerte incluso en lo más básico: el derecho al acceso a agua potable.


