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Cuba a oscuras: Nuevos detalles sobre el colapso del Sistema Eléctrico Nacional
Como parte de la actualización sobre la caída del Sistema Electroenergético Nacional, Rubén Campos Olmo, director de la central termoeléctrica Antonio Guiteras de Matanzas, informó que “una señal falsa de vapor sobrecalentado provocó que se desarmara el esquema automático de la caldera, y con ello ocurriera la salida del bloque térmico”. El directivo explicó además que aún no es posible precisar cuándo podría incorporarse nuevamente la CTE yumurina.
“Al caerse el sistema nos tienen que dar energía desde fuera para iniciar el arranque”, señaló. También advirtió que previo al evento existía un consumo elevado de agua en la unidad y que no se sabrá con certeza si existen daños derivados de la salida abrupta hasta tanto no se intente un nuevo arranque.
Captura de pantalla Facebook Lazaro Manuel Alonso
Como parte de una última actualización en el Facebook del periodista y oficialista cubano Lázaro Manuel Alonso, hasta el momento, se solucionó la falla que provocó la salida de la CTE Antonio Guiteras y las labores para restablecer el Sistema Eléctrico Nacional, según lo informado por Mario Sabines Lorenzo, son un paso necesario dada la magnitud del apagón nacional que ha afectado a millones de cubanos en las últimas horas.

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Sin embargo, este tipo de incidentes son cada vez más frecuentes y evidencian las serias deficiencias del gobierno cubano en la gestión y mantenimiento de la infraestructura energética. Las reparaciones suelen ser reactivas y parciales, trabajando en parches para paliar emergencias inmediatas, pero sin abordar las causas estructurales que han llevado al país a una situación crítica de vulnerabilidad: plantas obsoletas, falta de inversión tecnológica y ausencia de un plan estratégico capaz de garantizar la estabilidad a largo plazo.
Pese a los comunicados oficiales, la realidad es que la población sigue enfrentando apagones prolongados y persistentes que afectan la vida cotidiana y el funcionamiento económico nacional. Incluso el propio gobierno ha reconocido —aunque con reticencia— sus errores internos y carencias en la política, así como la necesidad urgente de “reducir los molestos apagones”, pero como advierten los especialistas, no habrá solución real sin una reestructuración profunda del sistema y del modelo económico, ni tampoco sin una apuesta decidida por la inversión extranjera y la diversificación energética independiente de intereses político.
Cuba a oscuras: Más de lo mismo…

Captura de Pantalla RFI
Según la Nota Informativa de la página Oficial de Facebook de la Unión Eléctrica de Cuba, durante la jornada de ayer el servicio eléctrico se mantuvo interrumpido durante todo el día, situación que continuó afectando hasta la madrugada de hoy. El momento de mayor déficit en la capacidad de generación se produjo a las 20:30 horas, cuando se registró una afectación de 1750 MW.
La situación eléctrica que enfrenta Cuba refleja una crisis estructural que va más allá de una simple coyuntura técnica. El hecho de que en la jornada de ayer el servicio se haya visto interrumpido durante 24 horas completas, extendiéndose incluso hasta la madrugada de hoy, evidencia que la capacidad de generación del Sistema Electroenergético Nacional está muy por debajo de la demanda real del país. El déficit registrado en horario pico, con una afectación de 1750 MW, demuestra que la red no cuenta con reservas suficientes para responder ante la creciente demanda y las frecuentes salidas de bloques térmicos.

Captura de pantalla Facebook oficial de la UNE
Si bien los 30 parques solares fotovoltaicos aportaron 2673 MWh en un solo día, lo cual constituye un avance en la incorporación de energías renovables, este resultado todavía resulta insuficiente para cubrir los altos niveles de consumo que se disparan sobre todo en los horarios de máxima demanda. La solar y otras fuentes renovables se muestran como una alternativa viable, pero aún no disponen ni de la capacidad instalada ni de la estabilidad necesaria para suplir a gran escala las frecuentes caídas de las termoeléctricas.
El estado actual del sistema, con apenas 1730 MW disponibles frente a 2950 MW demandados, genera un desfase que impacta de manera directa en la vida cotidiana de la población. Los pronósticos tampoco son alentadores: se prevé que al mediodía continúe una afectación considerable y en la noche el déficit supere los 1700 MW, lo que augura prolongados apagones en vastas zonas del territorio.
La situación eléctrica de Cuba requiere no solo reparaciones puntuales en las unidades generadoras actuales, sino una planificación estratégica a largo plazo que diversifique la matriz energética y reduzca la dependencia casi exclusiva de la generación termoeléctrica. Pero de más está decir, que la crisis eléctrica actual en Cuba no solo obedece a causas técnicas y estructurales, sino que revela también las graves insuficiencias en la gestión y política energética del gobierno cubano. El hecho de que la población experimente interrupciones diarias que superan las veinte horas y que el sistema sea incapaz de cubrir ni siquiera la mitad de la demanda nacional es resultado de años de desatención, mala planificación y falta de inversión sostenida en el sector eléctrico.

