Actor cubano Luis Ángel Batista denuncia las condiciones de vida en Cuba

Imagen: Facebook Luis Ángel Batista
El actor cubano Luis Ángel Batista ha sacudido las redes sociales con una publicación cargada de desesperanza y cuestionamientos, donde narra la crudeza de la vida cotidiana en la isla: apagones interminables, fosas desbordadas, basura acumulada, violencia creciente y, sobre todo, una sensación de abandono por parte de quienes deberían velar por el bienestar del pueblo.
Su mensaje es más que un desahogo personal: es el retrato de una crisis estructural que, con matices distintos, atraviesa a todo el país. En palabras que emanan tanto rabia como impotencia, Batista pone en evidencia cómo la vida en Cuba se ha convertido en una lucha diaria contra la falta de servicios básicos, la insalubridad, la inseguridad y un futuro que cada vez parece más distante.
El texto también refleja una herida emocional profunda: la de una generación que creció rodeada de consignas revolucionarias, promesas de justicia social y sueños de prosperidad que nunca llegaron a cumplirse. En su cuestionamiento late la decepción de sentirse engañado, de haber depositado la fe en una narrativa que, según sus palabras, hoy se contradice con la dura realidad de oscuridad, pobreza y violencia.
¿Quién es Luis Ángel Batista?

Imagen: Facebook Luis Ángel Batista
Luis Ángel Batista es un actor cubano de teatro, cine y televisión, con una trayectoria reconocida en las artes escénicas de la isla. Ha trabajado en proyectos teatrales y es parte de una generación de intérpretes que se ha ganado un espacio en el ámbito cultural nacional. Su voz, por tanto, no es la de un ciudadano anónimo, sino la de un artista que, desde la sensibilidad, decide señalar lo que muchos viven y pocos logran expresar públicamente. Esa condición convierte su denuncia en algo doblemente poderoso: un testimonio personal y un llamado colectivo.
Más allá del desahogo
Lo que resuena en sus palabras no es solo el malestar por un apagón o el hedor de las fosas, sino la certeza de que en Cuba se vive un estado generalizado de decadencia. Un país donde la insalubridad, la violencia, la precariedad y la desesperanza parecen haberse instalado como paisaje permanente.
Al poner su voz al servicio de esta denuncia, Batista encarna a miles de ciudadanos que, desde la oscuridad de la noche y el abandono institucional, siguen preguntándose si todavía existe un futuro posible para la nación.