Feminicidio en Pinar del Río: Mujer asesinada por 3 delincuentes disfrazados de policías

Imagen: Maps
El feminicidio de Mailenis Blanco Amor, de 47 años, madre y esposa, en el poblado de Puerta de Golpe, Pinar del Río, ha conmocionado a la comunidad cubana. Mailenis fue brutalmente asesinada por tres hombres que irrumpieron en su hogar disfrazados de policías, un crimen planificado para engañarla y perpetrar la agresión. Los presuntos agresores ya fueron arrestados, pero familiares y vecinos exigen justicia real y efectiva, no solo medidas simbólicas.
Este caso se suma a una preocupante estadística: al menos 26 feminicidios ya se han documentado en Cuba durante 2025, según plataformas independientes de monitoreo como Yo Sí Te Creo en Cuba (YSTCC) y el Observatorio de Género Alas Tensas (OGAT).
Contexto y relevancia del feminicidio en Cuba
El feminicidio en Cuba no es un fenómeno aislado ni reciente. En 2024, se registraron oficialmente 76 feminicidios procesados judicialmente, aunque plataformas independientes documentaron 55 casos confirmados, reflejando un posible subregistro. En 2023, el número fue aún mayor con 85 feminicidios confirmados, lo que marca una escalada preocupante en los últimos años.
A pesar de su gravedad, el feminicidio no está tipificado como un delito específico en el Código Penal cubano. Aunque el Código Penal de 2022 incorporó agravantes por violencia de género, la ausencia de una legislación integral y sistemas eficaces de protección mantiene a las mujeres en una situación de vulnerabilidad estructural, dificultando el acceso a una verdadera justicia para las víctimas y sus familias.
Estadísticas y perfil de las víctimas en 2025
Durante el primer semestre de 2025, se confirmaron al menos 15 feminicidios, con un aumento sostenido mes a mes, según registros de OGAT. Las zonas rurales, incluida Pinar del Río, han mostrado una alta incidencia, junto con provincias como Holguín, Camagüey, Cienfuegos, Sancti Spíritus y Matanzas, que también enfrentan nuevas alertas.
Las víctimas comúnmente son madres, trabajadoras y estudiantes jóvenes, dejando tras de sí un legado devastador para sus familias, especialmente niñas y niños huérfanos que carecen de acompañamiento estatal adecuado. Estas pérdidas erosionan la confianza social en los sistemas judicial y policial, que la sociedad civil crítica por su inacción y falta de transparencia.
Feminicidio en Pinar del Río: Mujer asesinada por 3 delincuentes disfrazados de policías

Imagen: Facebook (Mailenis Blanco Amor)
Violencia machista y exigencia social por justicia
El asesinato de Mailenis Blanco Amor no fue un simple robo ni un acto circunstancial. Vecinos han afirmado que fue un asesinato premeditado, con los agresores usando uniformes falsos para abrirse paso y cometer el crimen, un detalle que profundiza la indignación comunitaria y pone énfasis en la complejidad de la violencia machista en Cuba.
Grupos feministas y la sociedad civil en general han pedido la declaración de un estado de emergencia por violencia de género en Cuba, medida que busca forzar reformas urgentes y la implementación de políticas públicas de protección y prevención. La familia y vecinos de Mailenis respaldan esta demanda.
Impacto social y llamado a reformas urgentes
Cada feminicidio deja una huella imborrable: hijos e hijas huérfanos, familias destruidas y un profundo sentimiento de inseguridad. La ausencia de una respuesta estatal contundente perpetúa estas tragedias.
Las plataformas Yo Sí Te Creo en Cuba y Alas Tensas advierten que, sin tipificación específica del feminicidio ni sistemas de protección eficientes, la impunidad sigue siendo la norma, dificultando que las víctimas indirectas (familiares, especialmente menores) reciban apoyo integral.

Imagen: Facebook (Mailenis Blanco Amor)
Este terrible suceso constituye un reflejo trágico de una violencia machista persistente y creciente en Cuba. Los datos oficiales y las investigaciones independientes coinciden en que la violencia contra las mujeres requiere una respuesta urgente e integral desde todos los ámbitos del Estado, especialmente en la legislación penal y los sistemas de protección.
La movilización social, sumada a la denuncia constante, es vital para exigir justicia y romper el ciclo de impunidad que facilita la repetición de estos crímenes atroces. La vida de mujeres como Mailenis no puede quedar en el olvido ni en estadísticas, debe motivar cambios profundos en la sociedad cubana.
